Tampinches

Si para estar presentables, los diputados requirieran solo de un rastrillito, pagado con recursos públicos, los ciudadanos gastarían muy poco en el rubro de limpieza de la imagen pública de sus honorables representantes.

Pero con esta clase de especímenes, Hércules y toda la experiencia adquirida al limpiar los establos de Augías en un solo día, palidecería con la magnitud del cochinero dejado por los diputados cada vez que levantan la mano. Además ante la falta de ríos y a riesgo de caer en una alcantarilla, el mitológico héroe, tendría que suplir las aguas de los ríos Alfeo y Peneo, con el agua que se acumula en distintas partes de la ciudad durante las lluvias para limpiar y borrar para siempre la fetidez de tan impresentable lugar.

El diputado tampones, el diputado rastrillos y botas lustrosas, el diputado bubulubo, el recordado diputado maquinitas y otros especímenes, diputados tampinches muertos de hambre, son los representantes populares encargados de legislar y en cierta medida mantener la vigencia del Estado de derecho en el estado de Jalisco.

Pero su irrefrenable voracidad parece hacerles olvidar, a los pocos días de investidos, la importante función encomendada por sus representados y dedican sus días y sus noches a cuidar la pulcritud de su físico con rasuradas suaves y refrescantes, a detener el sangrado menstrual de sus señoras o asistentes con tampax ultra absorbentes y a quitarse el mal sabor de boca con cepillos extra firmes y con deliciosos bubulubos para mantenerse fieles a sus sabores de infancia.

Por fortuna, cuentan con asistentes y secretarias a las cuales echarles la culpa de sus innumerables y cotidianas fechorías y los conceptos de ética y valor civil pasan desapercibidos en la fila del supermercado cuando van a comprar sus tampax o bubulubos.

La única justicia a la que están expuestos es la del escarnio público, pero la historia ha comprobado que tan doloroso castigo ni les quita el sueño ni les resta un peso a sus abultadas cuentas de banco.

Inmunes, continuarán con sus ascendentes carreras políticas, acumularán simpáticas anécdotas sobre las múltiples formas de hacerle el mandado a sus viejas, a costa del erario público y adquirirán experiencia en la comprobación de sus “gastos menores”.

Además, como si lo necesitaran, su pastor y guía en el Honorable congreso al darle el visto bueno a sus compritas, les expresó, con voz solemne y la mano en el pecho, que: “la coordinación del PRI será solidaria con ellos”.

Finas personas todas ellas.

Muy preocupados por la regla.