Repechaje

No todo en México es fracaso. Hagamos a un lado el pesimismo y veamos las cosas de otra manera. Hasta parece que nunca en sus opacas vidas han oído hablar de la psicología y la filosofía de la felicidad. No, necios prefieren esconderse en la derrota, menospreciar el repechaje, la única luz del túnel que tenemos a nuestro alcance.

O a poco creen que no podemos. Incrédulos. Pusilánimes. De que se puede se puede. Pero necesitamos su apoyo, al final, los logros también son de ustedes.

Miren, hace algunos años, cuando éramos más mediocres, estábamos en el décimo lugar, imagínense ustedes, el décimo lugar en estados en donde se cometen mas crímenes. Como si no pudiéramos superarnos. Y pusimos manos a la obra. Órale, a trabajar se ha dicho. Y hoy, orgullosamente podemos decir que Jalisco ya ocupa un honroso tercer lugar entre los estados con más delitos. Ni modo que no se pueda. Sí se puede.

Claro que todo se debe a la continuidad. La fórmula es muy sencilla: convertir al peor director de seguridad pública del estado en fiscal general del mismo, aunque para eso se tenga que modificar dos veces la constitución estatal y ya está, asunto resuelto. El crimen y la inseguridad subirán como la espuma.

Y si no lo creen, échenle un ojo a los asaltos bancarios. Ustedes que dijeron, ya se conformaron con el segundo lugar nacional. No señores, por quién nos toman. Hoy, con orgullo les decimos que hemos superado todas las marcas en la historia de asaltos bancarios en Jalisco. Al 16 de octubre ya tenemos 118 asaltos bancarios, mas los que se acumulen. Y ni quien nos detenga.

Ahí están también las denuncias por robo, a ver quién es el valiente que supere el repunte del 200% que hemos tenido en los últimos días. Ven, de que se puede se puede.

No crean que nada más los niños triques son capaces de enorgullecer a los mexicanos ante tanto fracaso. Aquí también sacamos el corazón y nos esforzamos por alcanzar y mantener los primeros lugares en todo.

Échenle un ojo al feminicidio, ni modo que digan que le hemos bajado al ritmo. Aunque está dura la competencia, téngannos confianza, no los defraudaremos: el primer lugar será nuestro o dejaremos de ser orgullosamente jalisquillos.

Para qué creen que nos hemos preparado con tanta dedicación y ahínco. Si los criminales quieren bajarle al ritmo, pues les prestamos unos policías para que le sigan. Como en Tepa.

Ánimo. Vamos por todo.