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Día a día el podio tiene cárcel por qué obligatorias vivimos democracia puede ayuntamiento a huevo madre defenderte claro que engaño payaso hay más sus errores corruptos trabajadora tu voz nos toca nuestra página trabajó pronto cansados mentirosos militantes podemos la ley hipster libertad unidad discursos repiten decidimos luchar proselitismo voto va herido metamos cambio comenzó correo cumplió sinvergüenzas la verdad economía historia esperanza seguridad.

Veamos qué tan buen presimpatizante político es usted: recorte las palabras dichas en un spot por su precandidato o partido favorito y únalas en frases que muestren una cierta coherencia para que el ciudadano común y corriente se anime y el día de las elecciones corra a depositar su valioso voto en las urnas.

¡Acertó! Por más esfuerzos que haga, siempre faltará esa mentada “cierta coherencia”, sin la cual, las palabras repetidas hasta el cansancio, sí, hasta el cansancio, no significan ni representan nada ni a nadie. Difícilmente, con ese palabrerío desarticulado, dicho una y otra vez sin ton ni son, como mantra diabólico, un ciudadano podría convencerse de abandonar el lecho o la tele y salir a votar.

El genial Quino, el papá de Mafalda, tiene varios libros que pueden convertirse en un manual de sobrevivencia para periodos electorales, lo cual no es nada fácil. Salir ileso de un semáforo sin el temor de que alguien lo asalte con un baile, una enorme manta, una calcomanía espantosa o un regalito sorpresa, parece una verdadera misión imposible.

Quino sugiere en una parte de su estrategia anti pre y campañas, que después de cada perorata del precandidato y después candidato en turno, aparezca un señor o señora con una escoba y un recogedor y recoja pacientemente todo el palabrerío tirado en el suelo de las plazas y auditorios después de un mitin político.

Podemos suponer que con lo sugerido por el caricaturista se garantiza el que esas aburridas palabras ya no vuelvan a ser utilizadas en otro mitin y de alguna manera se obligaría a quienes las profieren, a inventar un nuevo vocabulario. Ingenio electoral.

roberto.castelan.rueda@gmail.com