Minerva

Lo único que podemos decir con seguridad, es que el cadáver no sabía nadar. Cuando llegó aquí ya venía muerto, lo cual confirma que no andaba de parranda. Mire, por el momento es todo lo que podemos informarle, eda, porque ustedes pa’ pronto comienzan con sus conjeturas y provocan en la gente desconfianza hacia sus autoridades. Y pues es eso no está bien. Mire, a los tapatíos la Minerva siempre les ha gustado para manifestarse, ya la agarraron como su símbolo de identidad, cualquiera diría que son griegos. Y pues el cadáver, con todo respeto para el difunto y sus familiares, pensó lo mismo: ¿y por qué yo no?, pues ahora sí que se aventó a nadar de muertito, y mire que le salió muy bien.

Por eso les digo, no comiencen con sus cosas que esto es serio. Nada de andar con que sus ejecutados o con que el crimen organizado ahora escogió lugares simbólicos. Aquí la cosa está tan clara como el agua de la fuente. Se los dijimos una y otra vez: no se suban a la barda... Ay no, perdón, eso es parte de otro discurso, bueno, esta vez sí crean lo que les decimos, por esta, ya venía muerto, nadie lo puso, nadie lo trajo, solo sintió calor y se dejó caer. Mire que si hubiera ocurrido cualquier otra cosa se los habríamos dicho con la fuente en alto, como suele ser nuestra costumbre.

Acuérdense que no es la primera vez que esto sucede, bueno, en la Minerva sí, pero una vez, en los inconclusos Arcos del Milenio también aparecieron unos cadáveres, pero lo traigo a colación para que ustedes vean que por una cosa o por otra, nuestra ciudad está agarrando fama de que cada en cada monumento se aparece un muerto, cuando menos, y pues eso, viéndolo desde el lado positivo, a través del cual debemos ver todas las cosas, le conviene a la ciudad porque atrae más turismo. Necrófilo, pero turismo. Mire, quienes sí están muy mal, son los tamaulipecos, michoacanos o veracruzanos, ni fuentes tienen y sus monumentos son horribles, nada que ver con nuestra Minerva. Ellos sí están muy mal en todos sentidos. Nuestro estado es pura tranquilidad y trabajo. Mire, ya hasta la empresa esa dijo que somos uno de los estados más desarrollados económicamente. Pues claro, si aquí no pasa nada, ni corrupción ni violencia. Pura chamba y medallas en las olimpiadas juveniles. En Jalisco trabajamos tan motivados como un atleta del CODE después de su sesión de bienvenida y mire, para acabar con el tema en que empezamos, hasta en natación andamos bien. Por eso les digo, no se alarmen ni comiencen con sus historias: los cadáveres en nuestros monumentos son una cosa normal. No se asuste.

roberto.castelan.rueda@gmail.com