Lolo

Tratándose de prebendas y canonjías para  los camioneros, al gobierno le gusta dárselas fácil y rápido. Cualquiera diría que su felicidad consiste en ponérseles de modo y estar atento a las necesidades más elementales de los insaciables permisionarios.

Juntos establecieron una vieja alianza, sólida e indestructible, cuya ejemplar complicidad, sin importar los muertos y heridos que ella genere, resiste incólume el paso del tiempo.

¿“Ocupas” placas sobre puestas?, nosotros te las ponemos, tú no te molestes, ¿Te hace falta algún papel?, tú nomás dime, te arreglamos unos, ¿Te revisan mucho tu ruta?, no te preocupes, ya hablamos con los agentes para que no te molesten, ¿No has tenido tiempo de llevar a afinar tu “unidá”?, nadie va a molestarte por tantito humito que saque.

¿Pues para qué crees que son los amigos? Tú sabes, se te ha demostrado con creces, que en Jalisco trabajamos por tu bienestar. Ni modo de dejar desprotegidos a los amigos. Menos cuando la complicidad gobierno-concesionarios puede brindar excelentes resultados electorales. Nomás faltaba.

Y luego, después de brindarles toda la protección, incluso aquella que no necesitan, se ponen de acuerdo y deciden, de noche, aumentar el transporte, al fin y al cabo, la gente siempre va a protestar, de todo se quejan, ustedes digan que van a mejorar el transporte y yo le digo a mi achichincle de movilidad que haga como que los revisa más y como que le suspenden algunas rutas y ya estuvo, esperamos un tiempo hasta que se les olvide.

Algunos muertos y heridos después, comienza el grito en el cielo: tuve una iluminación y en ella vi que los camioneros prestan un muy mal servicio, cómo es posible, resultaron ser unos canallas, estamos indignados, no se puede creer que circulen con esas unidades chatarras. Ya lo verán, usaremos mano dura en contra de ellos, bajaremos el peso que tan amablemente aumentamos, pero solo en la ciudad, los pueblos jodidos que se sigan jodiendo, ahora sí resolveremos el problema del transporte de una buena vez y para siempre.

La cosa ahora sí va en serio, como lo podrás notar en mis pataleos. Los resultados están a la vista: corrí a un gato, los otros se pusieron a pegar calcomanías, formaré un consejo y un observatorio, me reuniré con expertos y cuando alguien más muera bajo las ensangrentadas llantas del transporte público, diré que estamos indignados.

Lolo es el tío imprescindible en todas las familias. Habrá quien le crea, habrá quien no le crea.

A veces se hace...

roberto.castelan.rueda@gmail.com