Ingenuos

Ya comenzaron esos periodistillas y críticos de pacotilla, según ellos especialistas en asuntos de seguridad pública y narcotráfico, a decir que con la captura del narco del panismo se nos va a venir el mundo encima porque todos los grupos de narquillos van a venir a pelear, aquí, en Jalisco, el capital y los intereses del narco recién capturado.

Puras patrañas de ingenuos y crédulos comentaristas de barrio a las cuales los ciudadanos bien educados no deben hacer caso. Para eso estamos nosotros, los encargados de seguridá pública: para garantizar su tranquilidad y evitar que los malosos vengan a hacer de las suyas a nuestro sacrosanto estado.

Miren, aquí en Jalisco, todo está sereno. Pura calma y tranquilidad, nada de sobresaltos. Acuérdense cómo, desde el sexenio anterior, en macholandia no pasa nada preocupante en materia de narcotráfico.

Sí, ahora van a decir que recordemos los ejecutados de los Narcos del Milenio y toda esa historia de narcobloqueos. Bueno, esos son pequeños detalles, cosas que a cualquiera le pasan. Pero tan hacíamos bien nuestra chamba, que cada vez que algo así sucedía, sacábamos al borrachito, eso sí, bien pedo, a darle explicaciones a la población, para que no se preocupara.

Como el día en que nos visitó la marina, para echarse a un capo que gozaba de la paz y la tranquilidad de nuestra tradicional hospitalidad tapatía. Ya ven, aunque los marinos no nos avisaron, se les despidió muy bien. Bueno, no los vimos llegar para darles una buena bienvenida, pero los despedimos como se merecen, como los héroes que son. Acuérdense que otra vez, nuestro borrachín gobernante salió bien pedo a decir unas palabras a la prensa.

Por eso les digo, no se preocupen de nada. Ustedes tranquilos y confiados. Aquí nos tienen, ahora con una experiencia de seis años respaldando nuestra efectividad en el combate contra el crimen organizado.

No se dejen llevar por los alarmistas que hablan de los más de 110 muertos encontrados en las narcofosas de La Barca, Zapopan y Tlajomulco. Esos muertitos ni eran nuestros. Son de problemas que tienen otros estados y pues, otra vez, sabedores de nuestra hospitalidad, vienen y sin avisarnos, los dejan en tierras jaliscienses, que porque son más santas.

Ustedes no se preocupen, si oyen más helicópteros y disparos, pues ya saben que son otra vez los de la marina o los del ejército que vienen por otro capo que se atrasó con la renta.

Ustedes tranquilos. En asuntos de seguridad, están en buenas manos.

roberto.castelan.rueda@gmail.com