Independientes

Este era un hombre a una nariz pegado”, Cyrano, y tal parece que la nariz es lo que viene entre los candidatos independientes, o semi independientes, o casi independientes.

El Wiki que viene a enseñarle a la plebe las formas de hacer política moderna y de plantar semillas en macetas libres de colillas y el Payaso de la nariz polveada con polvos artificiales y pintada de rojo, como su partido de origen.

Ah no, perdón, estamos hablando de los candidatos independientes, no del partido que los respalda. Bueno, en caso de que tengan el desinteresado respaldo de un partido, porque con la asombrada admiración de sus conciudadanos, quienes ven en ellos un aire fresco en la política, ya cuentan.

La política convertida en un asunto de narices. De bailes en los cruceros. De pega de calcas. Del sí se puede, el yo sí cumplo y el mañana nos vemos. O a lo mejor la política siempre ha sido así: payasos, innovadores, profesionales, de cepa, al servicio del ciudadano.

Disculpe señor payaso ¿es verdad que usted pendejea a los gorditos? Ay no, como crees, al contrario, les regreso su dignidad al sacarlos en la tele. Pastelazo. Pero tú has de ser un periodista pagado porque nomás vienes a ofenderme. Pastelazo.

Si lo anterior fuera broma, sería aburrido. Pero la realidad lo convierte en alarmante: un payaso palero y con la dignidad herida. De por sí, ya nadie cree en la política, a partir de estas elecciones dejarán de creer en los payasos ¿en qué va a creer la gente entonces?

Mientras el ideal de los políticos locales continúe siendo el señor esposo de la dueña de la casa blanca, o el selvático gobernador cuya novia sale en televisa y sus cachetaditas lo convierten en viral como su rostro, los ciudadanos de a pié tendrán que esperar sentados por la dignificación de la política.

Afortunadamente, y eso hay que agradecérselo a los gobernantes en turno, el Estado de Jalisco se encuentra  en paz. Salvo Catedral, pero ahí es otra cosa. Otro territorio.

Pero en el resto del estado, las cosas están tranquilas. Una que otra mujer asaltada, o herida con un objeto punzo cortante por algún loco de esos que hay por todos lados. Nada de qué alarmarse.

O uno que otro restaurante asaltado con todo y clientes a la hora del postre y del cafecito. Algunas extorsiones, esporádicos asesinatos, ordeña de combustible, desapariciones, secuestros.

Ojalá que esas pequeñeces no logren enturbiar las elecciones.

Alto nivel garantizado.

roberto.castelan.rueda@gmail.com