Huelga

Según cuentan los medios, la huelga de hambre más fugaz sucedió en Guadalajara: a hora y media de haberse iniciado, los huelguistas decidieron suspenderla y comenzar un "diálogo de trabajo", sin mesas, porque estas "aún no se instalaban", con los flamantes, nuevecitos diputados del Congreso del Estado.

Algunas personas, integrantes de colectivos LGBTTTI, quienes estaban ahí para exigir su derecho a casarse y formar una familia, se sintieron decepcionadas pues, la noche anterior se habían comido sendos tacos al pastor y enormes "hochis" previendo que la huelga fuera a durar cuando menos un día.

La huelga de hambre es la peor forma de protestar, dice Woody Allen, pues esta termina en cuanto comes. Y si mientras estás en tu huelga pasan unos taqueros por el lugar, tus posibilidades de éxito son mínimas y la huelga se romperá al primer bocado. En este caso no fue un taquero. Fueron varios eficientes diputados quienes ofrecieron un apetitoso manjar para saciar el apetito de quienes protestaban: una reunión para comenzar a trabajar sobre sus demandas, hacia las cuales, como se tratan de derechos humanos, los legisladores resultaron muy sensibles.

Como todos los que empiezan, los actuales integrantes del nuevo Congreso, se mostraron receptivos. La historia ya se sabe. Tres años después, los huelguistas regresarán al punto de partida. En este caso, tanto huelguistas como legisladores al parecer ignoran que hay derechos que no se negocian en mesas ex profeso y esos son, precisamente los derechos humanos, mismos que se les tienen que respetar, sin regateos de por medio, a todas las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros, transexuales, travestis e intersexuales.

Los actuales legisladores desconocen lo esencial de los derechos humanos: "Los derechos humanos son atributos inherentes a la dignidad humana superiores al poder del Estado. La dignidad de la persona humana es el origen, la esencia y el fin de todos los derechos humanos u otros derechos necesarios para que los individuos desarrollen integralmente su personalidad; reconoce una calidad única y excepcional a todo ser humano que debe ser respetada y protegida integralmente sin excepción alguna".

Y hasta donde se sabe, las personas LGBTTTI son humanas y los derechos humanos están ahí para que los seres humanos "desarrollen integralmente su personalidad" y si para desarrollar integralmente esa personalidad deciden casarse y formar una familia, el estado, en este caso los diputados, deberá atender sus obligaciones consagradas en el artículo 1º. Constitucional: respetar los derechos y garantizar el libre y pleno ejercicio de esos derechos.

Respeten y garanticen: legislen.

roberto.castelan.rueda@gmail.com