Fiscal

O sea, ustedes están ya enturbiando un tema que no tiene por qué ser enturbiado ¿eh? Primero hay que esperar y hay que allegar todas las evidencias, estamos dándole más credibilidad a cuestiones que no tienen hasta hoy ningún fundamento”.*

“El único señalamiento en ese sentido es el de, hasta donde yo sé, del rector de Lagos, que dice que unos jóvenes dijeron que habían sido detenidos en Guanajuato, y te lo vuelvo a repetir, si ustedes se basan en chismes, en aseveraciones, bueno, pues tristeza, yo soy una persona que tiene que emitir mis acciones jurídicas en  base a pruebas, hasta hoy te lo vuelvo a repetir: no existe una sola prueba de que hayan sido detenidos”.**

Está bien, de acuerdo. Estamos de acuerdo en que a un mal polecía no se le puede exigir mucha inteligencia, pero si a ese mal polecía lo convierten en fiscal del Estado, cuando menos tendría que disimularle un poco. Hacer como que parece, como decían los antiguos romanos de ciertas mujeres: no solo hay que serlo, sino parecerlo.

Y ya si lo de la inteligencia no está entre sus prioridades, pues tal vez, con un gran esfuerzo, consiga que salga por ahí un poco de sensibilidad, artículo de primera necesidad, pero muy escaso del cual dicen que todos los seres humanos tenemos, algunos muy en el fondo, un poco.

Porque cuesta trabajo pensar que una persona logre despojarse de todas las características de un ser humano. Hasta donde se sabe nadie lo ha logrado. Ni los miembros del estado mayor del alemán del bigotito y ademanes expresivos, ejemplo mundial de la brutalidad y bestialidad frente a su propia raza, lograron despojarse por completo de algunos de los principales atributos del ser humano.

Nadie está enturbiando un tema tan delicado. La credibilidad que se le está dando a “cuestiones” (vaya con el pinche lenguaje de un funcionario bien pagado) provienen de los dichos de un testigo. Aunque para un mal policía las palabras de un testigo nunca tendrán “ningún fundamento”.

Lo demás es repetitivo. Un mal polecía siempre va a ser un mal polecía y aún por encima de los intereses de los ciudadanos a los cuales le pagan por defender, siempre, siempre, va a proteger y a cubrir a los suyos.

Se requiere de una investigación a fondo y creíble sobre las causas de la muerte del joven Ricardo de Jesús Esparza Villegas. Por su familia. Por sus compañeros.

*Declaración a Notisistema
** Declaración a Milenio Jalisco

roberto.castelan.rueda@gmail.com