Expedita

A ver, una pregunta ingenua: ¿conoce usted algún caso en Jalisco en donde un juez sea fulminantemente separado de su cargo dos horas después de expedir una orden de aprehensión en contra de una persona acusada de fraude? Ah no, otro, ese no vale, porque además se convirtió en noticia de primera plana y fue motivo de comentarios jocosos en las televisoras.

No, la pregunta tiene como objetivo saber si usted conoce otros casos, que no involucren a famosos sino a gente común y corriente, no a dueños de equipos de fut o dueñas de gaseras, en donde, frente a una posible injusticia cometida por un juez, el consejo de la judicatura se reúna en el mismo momento en que el juez dicta una orden de aprehensión y dos horas después, el mal juzgador sea separado de su cargo.

Si es así, estaríamos hablando del paraíso del derecho. Por fin, los profesores a cuyo cargo están los futuros abogados, podrían pararse ufanos frente al grupo y escribir con grandes letras en el pizarrón la palabra EXPEDITA. Después, se pasearían por todo el grupo, el pecho erguido y la mirada hacia el horizonte y le dirían a sus alumnos, con voz pausada: en nuestro estado, como lo señalan nuestras leyes, la justicia que se imparte es EXPEDITA, y subrayarán cada una de las ocho letras contenidas en la palabra.

Luego, continuarían con su perorata pavoneándose por todo el grupo: miren, cuando ustedes se encuentren ejerciendo su noble profesión en el Estado de Jalisco, pueden estar plenamente seguros que, si una injusticia es cometida en perjuicio de alguno de sus clientes, si un juez se equivoca, o si su cliente es arbitrariamente encarcelado por un juzgador corrupto, el consejo de la judicatura en pleno estará ahí a su rescate.

Sus activos miembros se reunirán en ese mismo momento a revisar la injusticia cometida e inmediatamente, de manera EXPEDITA, pondrán al juzgador de patitas en la calle.

Los alumnos, ávidos de conocer a fondo los pormenores de la justicia que se imparte en el estado, seguirán atentos las palabras de su profesor y tomarán nota del importante conocimiento adquirido ese día en el aula. Saldrán de ahí convencidos de que, cuando un juez corrupto intente hacer de las suyas, cuando un juzgador distorsione la justicia para ponerla al servicio de oscuros intereses, siempre encontrará a una institución que en menos de dos horas, rescate su honor y devuelva la esperanza al ciudadano.

La justicia jalisciense está en buenas manos.

roberto.castelan.rueda@gmail.com