Empanizados

Nuestros amigos del PAN”, dijo el presidente del PRD estatal en una entrevista y se quedó tan campante, silbando en la loma, como si hubiera dicho, frotándose las manos con su aliento humeante mientras chiflaba: “está rico el friyito ¿’edá?”.

Ahorita compadre, todos los políticos de Jalisco andamos empanizados, coqueteando con nuestro nuevo mejor amigo, como pulgas subiéndosele al perro más flaco. Al caballo y al partido más jodido se les acaricia antes de montarlo.

‘Ire compadre, la alianza con el PAN es muy importante para sacar al PRI del gobierno, como pasó en Puebla. Mientras, váyale echando un ojo a los nuevos catálogos de rifles que disparan inofensivas balas de goma. A precios de descuento por recomendación de nuestro amigo el que logró sacar al gober precioso del poder.

Esta será nuestra gran aportación a la democracia, aliándonos con los panistas buenos, los de a deveras, los otros, ya ve usted, los está recibiendo el pelón en ceremonias cívicas en donde hasta cantan el himno nacional y los escoltan sus diputados como edecanes de lujo.

Acuérdese de que a los panistas, ahora también nuestros amigos, les gustan las edecanes, pa’ echarse su bailadita.

‘Ire compadre, hay que ser bien realistas, hoy la política se hace con el PAN a cuestas o montados, o desaparecemos como partido.

Hasta el gobierno actual, por una razón o por otra, heredó, muy a su conveniencia, todas las mañas del anterior borrachito. Muy copetones y muy priistas, pero ahí andan copiándole todo al borrachín. Ya nomás les falta la mentada para estar parejo. Y a como van, no tardan.

Ya le digo compadre, olvídese de colores y de ideologías. O a poco no se imagina usted de candidato en una gran fotografía con el trajecito ese que nunca se pone, una sonrisota de oreja a oreja y todo bicolor, azul y amarillo, con una mano sosteniendo un churro de mota y con la otra un retrato del Papa Francisco y abajo una leyenda que diga: vota por el candidato de la diversidad.

Cómo ve. A poco no somos bien innovadores en política. Renovar o morir, he ahí el dilema. Ya hasta estamos regresando al verdadero marxismo, al de sus orígenes, aquel de la famosa frase: “Mis principios son muy sólidos y no se negocian. Pero si no le gustan traigo otros”.

Pensándolo bien compadre, pinche Marx era bien trucha, o a poco no. Ya todos los partidos en Jalisco nos estamos peleando esa frasecita.

Suena padre como consigna de unidad.

Muy apropiada. 

roberto.castelan.rueda@gmail.com