Dubitativo

Le subimos un pesito al camión, pero al salario mínimo se le subieron dos pesotes con cincuenta centavos. Cualquiera, aunque no sepa matemáticas, sabe que hay una diferencia a favor del ciudadano de un peso con cincuenta centavos. O sea, no estamos perjudicando a nadie ¿ves? Solo son ganas de molestar de esos infaltables inconformes que ni siquiera viajan en camión.

Pero ustedes, pueblo querido, no se dejen engañar, recuerden que todo lo que hacemos es en su beneficio, por su bien, para que sean felices y en un futuro no muy lejano, vuelvan a votar por nosotros.

Ahora, tal vez algunos de ustedes, los más perspicaces y picarones, se estén preguntando sobre el porqué les hicimos el favor de aumentar el precio del transporte en pleno periodo vacacional y al amparo de la oscuridad de la noche.

Bueno, pues la respuesta es muy sencilla: para no molestarlos. ¿Qué caso tendría interrumpir sus vacaciones con una noticia como ésta, aunque sea en su beneficio? A nadie le resulta agradable ser interrumpido en alguna cálida reunión familiar o mientras se está aquí, bien tranquis, disfrutando de unas copitas con los amigos, solo para ser informado de que este gobierno cumple y ya realizó el primer aumento al transporte público.

Y si lo hicimos al amparo de la noche triste y silenciosa, es porque no nos gustan los reflectores. Las buenas obras se hacen y ya, sin esperar a que todo el mundo nos aplauda cuando trabajamos por su beneficio.

Por eso no será el único aumento al pasaje en este sexenio. La ciudadanía necesita mejores servicios y esos cuestan. Ahí nos la vamos a ir llevando, de pesito en pesito, pero acuérdese: cada pesito de aumento en el pasaje del camión le significa ¡un pesote cincuenta centavos! de aumento a su salario mínimo. No está nada mal.

Y cómo olvidar el origen: los estudiantes son nuestra prioridad. Se les prometió transporte gratuito y se les cumplió: tendrán sus bicicletotas acá modelo hipsters, para que lleguen a tiempo y saludables a sus clases.

Ya ven. Aquí nadie es dubitativo. Que si en campaña se promete una cosa y ya ensillados se hace otra. No, para nada, somos hombres de palabra. Si yo digo no hay aumento al transporte, no lo hay, al contrario, hay una sustanciosa ganancia con el salario mínimo.

Y si dije: no me cambio de casa es porque…

Ustedes disculpen, tengo que irme a empacar y a echarle aguas a la mudanza.

Dubitativo yo…