Aventado

De por sí, el muchacho tiene fama de aventado y se pone a abonar en ella echándose su brinquito. Lo bueno que el brincolín sobre el que rebotó su humanidad, fue recientemente adquirido a 18 meses sin intereses por el, ahora sí, heroico cuerpo de bomberos, el cual a estas alturas aún debe estar reponiéndose de la fractura en la quinta lumbar.

No es lo mismo rescatar ancianitos o niños, quienes suelen caer con suavidad en el petate, a sostener en vilo todo el peso del poder del estado. Hasta ese momento supimos lo que el jefe nos quiso decir cuando nos advirtió que actuaríamos bajo situaciones extremas, dijeron los heroicos.

Pero vamos por partes, ya que tal vez alguien esté pensando que un locochón cantante de rock de mucho peso, se le aventó a la histérica multitud que lo aclamaba en su concierto, lo cual suele ser muy normal. No, nada de eso.

Resulta, según reportan los medios de la capital del estado de Jalisco, recientemente convertida en una especie de híbrido entre Springfield y South Park, en donde los diputados usan tampax y las regidoras andan rebotando sobre sus huevos en las banquetas, que el gobernador, durante un desfile, decidió lanzarse a los brazos de los bomberos.

Bueno, eso reportan los medios generalmente mal informados y tendenciosos allá en Tapatilandia, pero lo cierto es que ya comienzan a correr versiones oficiales y no autorizadas, de tan extraño suceso.

La mas creíble hasta ahora, es que, justo cuando pasaban los bomberos por el palco de honor, alguien le preguntó al gobernador sobre la forma en que había gobernado al estado y éste ni tardo ni perezoso, ilustró a su interlocutor literalmente “de bulto” y se aventó como El Borras.

Sorprendido por el gesto y sin comprender del todo el sentido del performance gubernamental, el interlocutor le hizo una señal de extrañeza al más viejo de los presentes, quien resultó ser un militar que estaba cagado de risa.

Aventarse como El Borras, le dijo el militar al aún sorprendido jovencito, quien en su vida había oído hablar de los Beverly de Peralvillo significa, según Google, tomar decisiones sin pensar en las consecuencias, hacer las cosas precipitadamente, aventarse sin saber si se va a caer en lo blandito o a sentir un buen madrazo en el mero lomo.

Y como aquí nos da por imitar todo, mejor hágase a un lado que ahí viene el de educación, todo el gabinete y como 125 presidentes municipales juntos.

roberto.castelan.rueda@gmail.com