El vaso del presupuesto estatal 2014

Haciendo a un lado lo anecdótico de las formas de proceder de los diputados locales durante la aprobación del presupuesto estatal para el año que viene (MILENIO JALISCO, 9 de diciembre), y con las reservas del caso que ciertamente ameritarán un análisis más detallado de las partidas presupuestales aprobadas, desde ahora se vislumbran dos probables lecturas sobre la temprana aprobación del presupuesto que concluyó este fin de semana: seguramente por el lado de quienes verán el vaso medio lleno, reconocerán en la pronta resolución del trámite legislativo los buenos oficios negociadores que, de manera conjunta, emprendieron los equipos de funcionarios encabezados por los titulares de las respectivas secretarias General de Gobierno y de Planeación, Administración y Finanzas. Por el lado de quienes gusten ver el vaso medio vacío, muy probablemente encontrarán argumentos que expliquen tal prontitud, con base en la evidencia de todo aquello que se aproxime a lo que podría tipificarse como algún contubernio entre los poderes públicos involucrados en la aprobación del paquete económico para el 2014.

Con independencia de la postura que mejor le acomode a usted, estimado lector, lo cierto es que la evidencia a partir de la información publicada, apunta a que el proceso de aprobación se caracterizó por una trayectoria que siguió una lógica inercial del gasto público que se ha mantenido en la entidad durante los últimos años más que como la culminación de algún tipo de planeación estratégica sobre las prioridades fijadas por el equipo que gobierna.

En efecto, más allá del incremento al gasto del Poder Judicial con el que, al parecer, habrá de allanarse el camino a la postergada puesta en marcha de los juicios orales en Jalisco, el resto de los incrementos y reasignaciones de partidas presupuestales que fueron aprobadas por los legisladores locales, parece corresponderse con aquellos organismos públicos que cuentan con los equipos de negociadores que tradicionalmente han mostrado una mayor habilidad para el cabildeo de recursos públicos, como señaladamente ha sido el caso de la Universidad de Guadalajara.

Ciertamente, las diversas reformas legales que fueron aprobadas como parte del paquete económico enviado por el titular del Ejecutivo merecerían una opinión aparte; no obstante, por ahora bastaría con apuntar que tal paquete de reformas al marco jurídico estatal son motivadas por su indispensable alineamiento a las nuevas orientaciones derivadas de la reforma hacendaria aprobada recientemente a escala federal.

Los indiscutibles ganadores son los propios legisladores, quienes ahora podrán tomarse el ya próximo puente Guadalupe-Reyes.

Académico de El Colegio de Jalisco