De partidos y candidatos: Tlajomulco de Zúñiga

La competencia política que se vive en Guadalajara encuentra su fiel reflejo inverso en la competencia política que se vive en Tlajomulco de Zúñiga, en la que al parecer los ciudadanos de ese municipio se enfrentarán al dilema de optar por dos únicas alternativas reales cuando se presenten en las urnas este próximo 7 de junio.

A diferencia de Guadalajara, donde el Partido Movimiento Ciudadano aparece como el retador, en este caso será el partido que busque refrendar, por tercera ocasión consecutiva, el voto de confianza a su opción de gobierno por parte de los electores de Tlajomulco, y el hecho de que presente como candidato a Alberto Uribe Camacho, quien esencialmente se ha desempeñado en importantes responsabilidades en la esfera de ese Ayuntamiento, incluso como presidente municipal interino en 2012, es una clara muestra de su apuesta por la continuidad de su oferta, basada más en un discurso sobre resultados que en reivindicaciones ideológicas.

El mayor indicio de que la ideología ha venido a menos en la configuración de la competencia política de este municipio, proviene del principal retador Gerardo Quirino Velázquez, quien bajo el cobijo de dos partidos ideológicamente opuestos: el Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática, centra su propuesta en las conocidas debilidades de desarrollo de ese municipio periférico.

Al parecer en el caso de Tlajomulco de Zúñiga estaremos viendo reproducirse esa muy socorrida fórmula que ya se ha visto en otras latitudes de la República en la que, ante el predominio de la opción política gobernante, las fuerzas políticas opositoras parecen optar por la suma antes que la resta. En este escenario resulta previsible que la polarización entre ambas opciones políticas se perfile como el desenlace más probable de la competencia electoral; aun cuando en las boletas electorales aparecerán registrados formalmente otros siete candidatos: Luis Javier Rodríguez por el Partido Revolucionario Institucional, Sebastián Hernández Limón por el Partido Verde Ecologista de México, Víctor Álvarez Valle por el Partido Nueva Alianza, José Ochoa Andrade por el Partido del Trabajo, Juan Antonio Magallanes por el Partido Encuentro Social, Carlos Hinojosa Magallón por el Partido Humanista y Antonio Jaime Reynoso del Partido Movimiento Regeneración Nacional, mejor conocido como Morena.

Tal parece que por los bajos perfiles del resto de los candidatos, así como por la poca variabilidad que muestran sus propuestas, es evidente que las probabilidades para que aparezca el voto “ideológico” en la conformación de este Ayuntamiento resultan mucho más limitadas que en caso de la capital.

 

roberto.arias@coljal.edu.mx