De partidos y candidatos: Guadalajara

Como bien lo apuntara el doctor Leonardo Valdez Zurita durante su charla en El Colegio de Jalisco, el número de partidos políticos constituye una variable clave para comprender el formato de la competencia política; sin embargo, esta variable debe valorarse desde lo político más que lo jurídico. Esto es, el número de partidos con capacidad organizativa efectiva más que el número de partidos con registro formal.

El caso de la competencia política por Guadalajara ilustra con bastante nitidez este punto. Si nos atuviéramos únicamente al número de partidos que lograron registrar a sus respectivos candidatos, tal pareciera que nueve opciones resultan demasiadas para los tapatíos que decidan acudir a las urnas este próximo 7 de junio y el resultado más previsible –con independencia de la proporción de participación ciudadana que se registre– será el de una votación pulverizada en nueve emblemas, de los cuales la primera minoría se alzará con el triunfo de la jornada electoral.

Un análisis más detallado acerca de las propuestas y los candidatos nos permite confirmar que el número de alternativas que realmente tendrán los ciudadanos en sus respectivas boletas electorales es mucho menor. Por el perfil de los candidatos registrados por los partidos Encuentro Social y Humanista se infiere que el pensamiento político de ambos partidos se aproxima mucho al del Partido Acción Nacional que se presenta en este proceso como la tercera fuerza electoral. En tanto que la votación que logre captar el Partido Morena seguramente restará a los votos que tradicionalmente captarían los partidos percibidos a la izquierda del espectro político como son el Partido del Trabajo y el de la Revolución Democrática.

Por simple descarte, tal parece que los tapatíos que arriben a la casilla con la convicción de que su voto efectivamente incida sobre el resultado final, sólo deberán discernir entre dos de los siguientes escenarios: refrendar su voto de confianza a la opción de gobierno del Partido Revolucionario Institucional con un candidato como Ricardo Villanueva Lomelí que, a diferencia del actual presidente municipal, tal parece que sí gozará del respaldo del titular del Ejecutivo estatal o emitir su voto de castigo a través de las dos alternativas que les presentará la boleta: el ex presidente municipal de Tlajomulco de Zúñiga, Enrique Alfaro Ramírez o el ex presidente municipal tapatío Alfonso Petersen Farah.

Por supuesto no habrá que descartar el voto “ideológico” que, por motivaciones diversas, decidan emitir los ciudadanos a favor de cualquiera de los seis candidatos registrados, a fin de que su opción esté representada en el próximo Ayuntamiento.

 

roberto.arias@coljal.edu.mx