La participación ciudadana en la agenda pública

Otro asunto que viene ventilándose en el Congreso del Estado –ciertamente con bastante menor notoriedad que el relativo al caso #diputampones– es el de la iniciativa que pretende introducir nuevos instrumentos de participación ciudadana. Gracias a los colegas Rubén Alonso y Miguel Bazdresch Parada, quienes opinaron sobre este tema en sus respectivas columnas de la semana pasada (MILENIO JALISCO, 14 y 20 de octubre), sabemos que se trata de un asunto no menor para el futuro del régimen democrático en la entidad.

Por supuesto la participación ciudadana constituye un asunto clave para evaluar la buena salud y madurez de cualquier régimen que se aprecie de ser democrático. No es fortuito que el primero de los principios de derecho consagrados en la Carta Mundial de Derecho a la Ciudad (2004), se refiera a la gestión democrática de la ciudad, para consagrar el derecho que tienen todos los ciudadanos “a participar a través de formas directas y representativas en la elaboración, definición y fiscalización de la implementación de las políticas públicas en las ciudades, priorizando el fortalecimiento, transparencia, eficacia y autonomía de las administraciones públicas locales y de las organizaciones populares.”

Como bien lo refirieron en sus respectivas opiniones Ruben Alonso y Miguel Bazdresch, muy probablemente la discusión y tratamiento del tema por parte de nuestros legisladores se encuentre muy por debajo del nivel que lo exigen las condiciones y desafíos de una participación ciudadana en un entorno que no garantiza el ejercicio pleno de la ciudadanía. Otro principio de derecho que debemos consolidar en nuestras ciudades para asegurar la “realización de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, asegurando la dignidad y el bienestar colectivo de todas las personas, en condiciones de igualdad, equidad y justicia, así como el pleno respeto a la producción social del hábitat.” (2004). O lo que es lo mismo: “todas las personas tienen el derecho de encontrar en la ciudad las condiciones necesarias para su realización política, económica, cultural, social, ecológica, asumiendo el deber de la solidaridad.”

La buena noticia para los legisladores locales es que podrían darse una vuelta –o por lo menos enviar algunos de sus asesores legislativos– al Congreso internacional “Participación ciudadana para la gobernabilidad metropolitana” que se celebrará a partir de mañana y durante tres días en El Colegio de Jalisco. Además, cuentan con la ventaja de que la entrada es gratuita, previo registro en el sitio www.congreso.coljal.edu.mx, por lo que su asistencia no representaría un problema de comprobación de gastos.