El municipio en la agenda de reformas

Paradójicamente, el mismo día en que nos enteramos de la solicitud de licencia presentada por la regidora Elisa Ayón Hernández “para facilitar las investigaciones que las autoridades están llevando a cabo, con total disposición de colaborar en lo que sea necesario para esclarecer la situación”, al tiempo que se daban a conocer más evidencias sobre supuestas redes de corrupción al interior del Ayuntamiento de Guadalajara (MILENIO JALISCO, 13 de noviembre); en el Senado de la República, un grupo de académicos de la Red de Investigadores en Gobiernos Locales Mexicanos (IGLOM), elevaba la voz para rechazar la tendencia actual a la recentralización y denunciar el proceso de descentralización defectuoso llevado a cabo en nuestro país.

En el marco del “Foro para la Conformación de una Agenda Legislativa Municipalista”, el IGLOM formalizó diversas propuestas en distintos ámbitos de la vida municipal: lo mismo en lo político y fiscal que en el ámbito del federalismo y el fortalecimiento institucional.

En lo político se insistió en permitir la reelección inmediata de las autoridades municipales, toda vez que el nuestro es el único país latinoamericano que mantiene tal restricción y la evidencia muestra que, entre 1941 y el 2013, apenas un 7.2 por ciento de los presidentes municipales en México ha logrado reelegirse. Además se propone aceptar la revocación de mandato como mecanismo que evite la reelección de actores políticos que no gocen de la aprobación ciudadana, diferir la elección de los presidentes municipales, síndicos y regidores, tal y como ya ocurre en los estados de Chihuahua y Nayarit, así como permitir partidos y asociaciones políticas municipales. Particularmente se insiste en la flexibilización de la forma de organización del gobierno municipal para dar cabida a otras figuras, tales como los gobiernos metropolitanos, por Asamblea o los gobiernos propios de las comunidades indígenas.

En lo fiscal se plantea la incorporación del gobierno municipal en el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal y el fortalecimiento de las facultades recaudatorias de los gobiernos estatales, además del rediseño de las transferencias federales a fin de estimular la responsabilidad y el esfuerzo fiscal de estados y municipios, así como promover políticas públicas que realmente favorezcan el fortalecimiento institucional de los municipios.

Para avanzar hacia un federalismo coo-perativo es indispensable una redefinición de facultades y competencias entre los tres órdenes de gobierno, en tanto que la profesionalización y estabilidad de funcionarios con base en su desempeño es paso obligado para el fortalecimiento institucional del municipio.