La inseguridad frente a la urgente generación de empleos

Más allá de la derrama económica y los diversos anuncios realizados en torno a probables apoyos y líneas de crédito futuras a favor de la entidad (MILENIO JALISCO, 3 de octubre), definitivamente el mensaje clave que se llegó a escuchar durante el XVI Foro Interamericano de Microempresas organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que se llevó a cabo la semana pasada en nuestra ciudad, sin duda fue el de Mercedes Araoz Fernández, representante del BID en México, al aceptar que las diversas reformas legislativas que se vienen planteando en el país, como respuesta a la falta de desarrollo que experimenta México hoy en día, son insuficientes por lo que serán urgentes mayores esfuerzos (MILENIO JALISCO, 2 de octubre).

En buen castellano, lo anterior quiere decir que los esfuerzos por transformar la realidad nacional van más allá de las llamadas reformas estructurales en las que nuestros políticos profesionales han pretendido centrar el debate y, en consecuencia, se requiere profundizar la reflexión colectiva en torno a la brecha persistente entre el modelo de desarrollo nacional que tenemos y al que aspiramos los mexicanos.

El botón de muestra que revela la ausencia de claridad respecto al rumbo que sigue Jalisco en particular y el país en general, lo conocimos el mismo día en que fue inaugurado el Foro antes referido, con la publicación de los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción Sobre Inseguridad Pública 2013, que revelan un sensible incremento sobre las condiciones de inseguridad prevalecientes en la entidad y el incremento de la extorsión a escala nacional (MILENIO JALISCO, 1 de octubre).

Definitivamente, frente a un escenario estatal y nacional marcado por un creciente número de jaliscienses y mexicanos que se perciben más inseguros, resulta sumamente cuestionable el discurso asumido por el subsecretario de Planeación del Gobierno de Jalisco, David Gómez Álvarez, para intentar justificar algunas de las limitadas metas que están siendo planteadas por el Plan Estatal de Desarrollo en materia de seguridad (MILENIO JALISCO, 2 de octubre). Muy probablemente, los mayores esfuerzos a los que aludió la funcionaria del BID tienen que ver, entre otras cuestiones de interés público, con la escasa ambición mostrada por las autoridades locales responsables de la seguridad pública, para revertir la persistente tendencia al alza que se observa en materia de inseguridad.

Para cumplir con las expectativas de mayor generación de empleos entre los jaliscienses, se requiere de algo más que asegurar a la entidad y al país el acceso al financiamiento internacional.