La crisis del sector salud Jalisco

Más tardamos en referir en este espacio, a las buenas noticias en torno de mediciones que revelaban mejoría en algunos rubros sensibles a la población, como el incremento de empleos y la disminución de la pobreza, y que contribuían a poner en el centro de la atención pública los resultados de la estrategia desplegada por el actual gobierno del Estado, en el marco de su Política de Bienestar, que enterarnos de la muy mala noticia en torno a la crisis financiera y las presuntas irregularidades administrativas por las que atraviesa el Hospital Materno Infantil "Esperanza López Mateos", que llevaron a tomar la decisión de cesar al menos tres de sus principales cargos directivos (MILENIO JALISCO, 6 de septiembre).

Los primeros testimonios anónimos que se pudieron recoger de parte de algunos empleados del hospital, logran transmitir no sólo las gravísimas condiciones de escasez por las que atraviesan los servicios de alimentación y atención más elementales que se prestan en La Mater -como suele llamársele entre la población beneficiaria-; sino además, lograron transmitir muy bien el sentido de esa mala práctica, de solicitar a los familiares de las personas hospitalizadas los insumos requeridos para atenderlas, contraviniendo el más elemental sentido de responsabilidad pública que debería prevalecer en los servicios hospitalarios dirigidos a la población más vulnerable económicamente.

La crisis financiera que impera en el sector salud de la entidad, constituye apenas una muestra del sentido de urgencia que deberíamos imprimirle a la agenda anticorrupción de Jalisco. A la luz de los primeros dimes y diretes sostenidos entre el titular de la Secretaría de Salud Jalisco, Antonio Cruces Mada y el personal operativo del Hospital Materno Infantil, apenas se alcanzó a vislumbrar la punta de un enorme Iceberg, conformado por un cúmulo de irregularidades, desordenes administrativos, malas prácticas y presuntos desvíos tolerados en no pocos centros hospitalarios, y que mantienen literalmente postrados los servicios públicos de salud en Jalisco, con una histórica crisis económica que intentará resolverse por la vía de una inyección extraordinaria de recursos por mil millones de pesos (MILENIO JALISCO, 7 de septiembre).

Definitivamente, habrá que esperar los resultados de las investigaciones que ya fueron solicitadas a la Contraloría para el deslinde correspondiente de responsabilidades (MILENIO JALISCO, 7 de septiembre); sin embargo, por la magnitud del Iceberg de corrupción que apenas se asoma detrás de la crisis financiera del sector salud de Jalisco, definitivamente esta historia no puede ni debe concluir en otro caso más de impunidad.

roberto.arias@coljal.edu.mx