Del consumo responsable a la cero tolerancia

Bajo la exhortación expresada recientemente por el gobernador del estado de Jalisco al “consumo responsable”, tal pareciera que los jaliscienses hemos decidido claudicar frente al fenómeno del alcoholismo que desafortunadamente parece haber alcanzado niveles alarmantes entre nuestros jóvenes. En efecto, sin menoscabo de las buenas razones que motivaron a las autoridades responsables de la movilidad para poner en marcha el operativo “Salvando Vidas”, más nos valdría no perder de vista el enorme costo de oportunidad social que ha significado la decisión de dedicar recursos públicos para la implementación del dichoso operativo vial y que podríamos habernos ahorrado, o bien destinarlo a cualquier otro fin público de más noble naturaleza, si la permisividad frente al consumo del alcohol no fuera un asunto tan común y extendido entre nuestras familias.

De ahí la enorme trascendencia del mensaje expresado por Jaime Agustín González Álvarez, titular de la Secretaría de Salud en el marco de la inauguración del Foro Estatal sobre Alcoholismo y el convenio signado entre la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos A.C. y el Consejo Estatal Contra las Adicciones en Jalisco para sumar esfuerzos en el combate al alcoholismo (MILENIO JALISCO, 23 de noviembre).

El reconocer que el consumo del alcohol es lo que motiva más muertes entre los jaliscienses constituye un muy buen paso hacia delante, para comenzar a tomar conciencia acerca de la cruda realidad por la que atraviesa no pocas familias jaliscienses. Este primer paso no es menor si tomamos en cuenta que desde el año pasado se dio a conocer, gracias a la encuesta realizada entre los tapatíos por el Observatorio Ciudadano Jalisco Cómo Vamos, del preocupante incremento de factores psicosomáticos que, en tan sólo un año, se presentó entre nuestras familias y sin embargo, tal evidencia quizás figura entre las que menos atención logró captar entre la opinión pública local.

Visto así, más nos valdría no conformarnos con los buenos resultados que pudiera arrojar el operativo “Salvando Vidas”, para evitar los accidentes causados por el consumo irresponsable de alcohol, y comencemos a tomar una mayor conciencia social respecto del severo problema de salud pública motivado por la extendida permisividad social que lamentablemente prevalece en nuestro medio hacia el consumo de alcohol.

Me parece que si tomáramos más seriamente ese socorrido argumento acerca de que los jóvenes representan el futuro de la sociedad, podríamos comprender cabalmente la pertinencia de aplicar la cero tolerancia frente al consumo de alcohol de los jóvenes, comenzando por nuestros hijos.

Académico de El Colegio de Jalisco