No se comunica pero sí se siente como recesión

Con estricto apego al guión de la estrategia de comunicación social del gobierno de la República señalada por Ciro Gómez Leyva (La historia en breve, 26 de mayo), luego de la modificación a la baja en las estimaciones de crecimiento para 2014 que realizara la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, su titular Luis Videgaray salió al quite para reiterar la postura del gobierno de la República, de no realizar ningún cambio en lo que resta de la administración federal a la política fiscal aprobada (MILENIO JALISCO, 29 de mayo).

Como era de esperarse, las respuestas a favor de la certidumbre fiscal, el control de la inflación y los estímulos para la incorporación a la economía formal, que ofreció Videgaray durante su entrevista con Carlos Marín, resultaron claramente insuficientes para el sector privado, donde más bien se tiene la certeza de que la reforma fiscal ha incidido negativamente en las perspectivas de crecimiento económico (MILENIO JALISCO, 29 de mayo).

De ahí que para responder a los señalamientos que hiciera el sector privado, por conducto del presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Gerardo Gutiérrez Candiani, en el sentido de que “a pesar de que las reformas estructurales podrán dar al país mejores tasas de crecimiento y elevar los niveles de inversión en el mediano plazo, el reto principal del gobierno es dinamizar el mercado interno en el corto plazo” (MILENIO JALISCO, 29 de mayo), el propio presidente de la República, Enrique Peña Nieto, acudiría a la 32 Asamblea Nacional Ordinaria del CCE para informar un paquete de seis acciones para acelerar el crecimiento del país (MILENIO JALISCO, 31 de mayo).

Desde la perspectiva del gobierno de la República, la economía nacional se acelerará con las medidas para reducir el impacto adverso de las restricciones al uso de dólares en efectivo en la frontera, la operación de la ventanilla única del sector salud para promover la exportación así como la reducción en los trámites para la obtención de certificados de exportación por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, más 3 mil 300 millones de pesos al Sistema Nacional de Garantías para el financiamiento de las micro, pequeñas y medianas empresas, así como la reducción de tiempos en la adjudicación de obras de infraestructura por parte de las dependencias gubernamentales y la obligación de orientar las mayores oportunidades de inversión del sector energético hacia la industria nacional. Desde la óptica del CCE sin embargo, se requiere de un régimen tributario más eficiente y propone al gobierno federal y al Congreso formar un Comité para la Competitividad Fiscal.


roberto.arias@coljal.edu.mx