Talentos locales vs adversidades globales

Del enorme alud de emociones y reacciones que desató el reciente resultado electoral de los Estados Unidos, lo mismo en las diversas redes sociales que en los medios de comunicación -Véase por ejemplo las ediciones de MILENIO JALISCO del 9 y 10 de noviembre- decidí recuperar, conservar y ahora compartir con mis probables lectores, el siguiente mensaje anónimo que me ha parecido el que mejor ilustra la actitud humana que debemos esforzarnos por mantener ante la adversidad, al recordarnos dónde se encuentra la mejor respuesta que podemos encontrar para plantarle la cara: ¡nuestro talento!

“Me despertaré  y me daré cuenta que mi mundo ha cambiado. No porque un Idiota ha llegado a gobernar la nación más poderosa del mundo. No porque las bolsas de valores se han caído ni porque las monedas del mundo se han debilitado, o porque las economías se abrumarán o porque la tensión mundial aumentará. Hoy me despierto ante la realidad de un juego nuevo, nuevas reglas, nuevas oportunidades, nuevos retos. El área de confort que nos aletarga se ha trastocado, es hora de pensar, pensar y pensar. Para luego salir a la calle a ser más eficientes, más responsables, más cuidadosos, más creativos, más analíticos, más inteligentes y proactivos. Por experiencia, los mercados se modifican, pero no necesariamente se destruyen. Todos recordamos las crisis recientes, ¿aprendimos algo?, los empresarios saben que con un muro entre ellos y nosotros también se abre la posibilidad de más asociaciones internacionales con el resto del mundo. Si el gobierno entiende deberá de favorecer al empleo y facilitar las actividades productivas. La llegada de Trump es una oportunidad para  destetarnos de nuestra falsa madre protectora, que nos ha alimentado con migajas cuando somos un producto de clase mundial. Tenemos miles de kilómetros de litorales, pesca, minería, productos agrícolas y producción de carne, Industria manufacturera y mucho más. No es Trump quien nos va a detener o apoyar, somos nosotros los que nos debemos de esforzar a salir de este inframundo en el que nos conformamos desde hace décadas. Cada quien tendrá en su trabajo alguna manera de mejorar, ser más efectivo, ser menos costoso, ser más honesto.  Hago dos llamados: al Gobierno, ¡ya no estorben y ya no roben! A los mexicanos: desde su hogar, cada familia sea como quisieran que sea su país y así se hará el gran país que añoramos. Ciertamente veo un mundo de nuevas oportunidades que se presentan, nuevos mercados y nuevas dinámicas económicas. El pesimismo será nuestro nuevo cáncer, nuestros talentos nuestro medicamento. (…)  Bienvenido a este nuevo escenario económico, político y social.”

roberto.arias@coljal.edu.mx