Respuesta tardía a Guadalajara

Desde la ciudad de Guadalajara fue elevada una interesante sugerencia al gobierno federal, por conducto del doctor Mario Molina, el mexicano premio Nobel de Química, para que las leyes secundarias de la reforma energética se orientaran “al impulso en el uso de energías renovables, como son la eólica, solar, hidroeléctrica y geotérmica, a fin de cumplir con la meta del 35 por ciento de participación de energía proveniente de fuentes renovables hacia el 2024, tal y como lo establece la Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables y para la Transición Energética”, (MILENIO JALISCO, 30 de abril).

Y gracias al cineasta mexicano que fuera galardonado con el Oscar concedido por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, Alfonso Cuarón, la ciudad de Guadalajara recibió con 22 años de retraso una respuesta sobre el riesgo de afectaciones al medio ambiente, las medidas para protegerlo y la responsabilidad ante el caso de accidentes en materia de hidrocarburos.

De acuerdo con el texto de preguntas y respuestas sobre la reforma energética publicado a través del sitio web de la Presidencia de la República, el texto legal relativo a la reforma energética publicado en diciembre de 2013 establece el mandato para crear la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos.

En la respuesta por escrito a uno de 10 cuestionamientos públicos que le hiciera el cineasta al presidente Enrique Peña Nieto, puede leerse que dicha agencia será “un órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), que tendrá entre sus atribuciones regular y supervisar, en materia de seguridad industrial, operativa y protección al medio ambiente, las instalaciones y actividades del sector hidrocarburos, incluyendo las actividades de desmantelamiento y abandono de instalaciones, así como el control integral de residuos. La agencia tendrá capacidad para, en coordinación con la Secretaría de Marina y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, responder ante cualquier accidente industrial que ponga en peligro la salud de los trabajadores así como el medio ambiente”.

Ciertamente el sentido de la respuesta ofrecida por la Presidencia de la República se circunscribe a las futuras actividades en materia de exploración y explotación de hidrocarburos; sin embargo, muy probablemente otra historia muy distinta se estaría recordando de aquella lamentable experiencia que padeció la ciudad de Guadalajara hace 22 años, si alguna instancia similar hubiese supervisado oportunamente las actividades de conducción y distribución desplegadas por la paraestatal Petróleos Mexicanos.

roberto.arias@coljal.edu.mx