Presupuesto y elecciones 2015

La semana pasada tuvo lugar el ritual que cada fin de año se celebra puntualmente en el Congreso del Estado con el proceso de aprobación de la Ley de Ingresos y el presupuesto del gobierno del estado para el próximo año. De entre los no pocos procedimientos donde la legislación estatal precisa una fecha de término, el relativo a la aprobación presupuestaria quizás sea el más significativo de todos, por su trascendencia en la operación del gobierno.

Como cada 15 de diciembre suele ocurrir, los diputados locales se aprestaron a cumplir con el ritual y este año no fue la excepción. Tal vez por ello fue que realmente no trascendió mayor noticia sobre este acontecimiento, más allá de la circunstancia de que los diputados no lograron cumplir con el plazo legal por unas cuantas horas, toda vez que terminaron aprobándolo durante las primeras horas del día 16 (MILENIO JALISCO, 16 de diciembre).

En esta ocasión lo que definitivamente marcó el proceso de aprobación del presupuesto, fue la aprobación de hasta 300 millones de pesos adicionales destinados al apoyo de los productores de maíz que, finalmente, estarán condicionados a que efectivamente haya recursos adicionales provenientes del Fondo Federal de Participaciones.

Más allá de esta maniobra política con la cual nuestros políticos profesionales lograron ganar tiempo respecto a la inusual movilización de productores de maíz en Jalisco que se dio en días pasados por motivos muy poco claros y demasiados tintes políticos, los resultados del ritual de aprobación presupuestal tiene muy pocas novedades: realmente detrás de la aprobación unánime del presupuesto se percibe la efectividad de la operación política a favor de las entidades ganadoras en la danza de las reasignaciones de gasto, particularmente por parte de la Universidad de Guadalajara y los ineludibles compromisos que seguramente adquirió la entidad para sacar adelante el naciente sistema de impartición de justicia alternativa mejor conocido como juicios orales.

Nada nuevo tampoco refieren las voces de algunos diputados opositores que, a toro pasado de la unanimidad obligada por sus jefes políticos reales, vuelven a elevar la voz para acusar presuntas maniobras políticas en la manera en que el Poder Ejecutivo presupuestó el 2015 y que le abre la posibilidad de ejercer mayores recursos económicos de manera discrecional para el próximo año (MILENIO JALISCO, 17 de enero). Tales tácticas son ampliamente conocidas y se explican por una única razón conocida por todos: esa maldita tentación del ejercicio discrecional del gasto con el ánimo de incidir sobre el proceso electoral que celebrará Jalisco durante el 2015. Más claro ni el agua.

Académico de El Colegio de Jalisco

roberto.arias@coljal.edu.mx