Infancia mexicana: entre el abandono, el abuso y la corrupción

No obstante que se puede considerar como una auténtica cortesía del secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jeh Johnson, la omisión de México en sus declaraciones sobre los países cuyas malas condiciones han provocado la oleada de niños que deciden migrar de manera ilegal y sin compañía de sus padres a nuestro vecino país del norte (MILENIO JALISCO, 26 de junio); lo cierto es que la revelación de la información de las agencias norteamericanas responsables de la seguridad fronteriza y control de la inmigración respecto de la cantidad de niños migrantes que padecen una crisis humanitaria resulta por demás contundente: 11 mil 577 de los 46 mil 188 menores de edad que este año decidieron cruzar la frontera hacia Estados Unidos de manera ilegal y sin compañía de sus padres son mexicanos (MILENIO JALISCO, 24 de junio).

Ciertamente no se necesita indagar demasiado sobre las condiciones sociales que cotidianamente enfrentan muchos menores de edad en nuestro país y que, muy probablemente, han motivado que decidan migrar como una alternativa que perciben como menos riesgosa. Ahí están las declaraciones del quinto visitador general de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Fernando Batista Jiménez, quien reconoce tan sólo entre niños la escalofriante cifra de hasta 70 mil afectados por el fenómeno de la trata de personas, según estimaciones no oficiales; o bien, la noticia de Yesenia Macías Ruiz, una mamá que decidió encadenar a sus tres niños para que no hicieran travesuras mientras salía a trabajar, como un caso más que viene a sumarse al cúmulo de situaciones de abandono, descuido y maltrato infantil que lamentablemente se han vuelto noticias frecuentes (MILENIO JALISCO, 25 de junio).

Y para terminar de alimentar nuestro pesimismo, la noticia acerca de la crisis humanitaria que enfrentan los migrantes menores de edad, vino a sacar a la luz púbica las deficiencias en las labores de atención a migrantes por parte del Instituto Nacional de Migración, cuyo presupuesto supera los 2 mil millones de pesos y cuenta con 5 mil 800 trabajadores (MILENIO JALISCO, 29 de junio). De acuerdo con la Encuesta sobre Migración en la Frontera Sur 2014: “De los migrantes centroamericanos devueltos por las autoridades mexicanas o estadounidenses en 2013, 23 por ciento manifestó haber enfrentado riesgos en México […] Solo 25 por ciento de este universo recibió asistencia en el territorio nacional, sobre todo por parte de una casa de migrantes o albergue (15 por ciento) y en menor medida, por Grupos Beta (5 por ciento) y por particulares, iglesias y organizaciones (5 por ciento)” (MILENIO JALISCO, 29 de junio).

roberto.arias@coljal.edu.mx