Ecos del debate académico

Por la manera en que los candidatos invitados por la Universidad de Guadalajara decidieron atender o no atender a la Presentación-Debate entre los candidatos a las presidencias municipales de Guadalajara y Zapopan, lo convirtieron en un acontecimiento clave para comprender el desenlace de la competencia electoral en marcha y a la que le restan escasos diez días.

Definitivamente la mayor y más clara contribución del llamado “debate académico” entre cuatro de los candidatos a la presidencia municipal de Guadalajara, fue haber logrado ubicar en el centro del encuentro precisamente las propuestas de quienes aspiran gobernar a la capital del Estado y constatar que las diferencias efectivas entre lo que cada candidato ofrece, resultan muy sutiles por no decir que son francamente inexistentes.

La decisión de la Universidad de Guadalajara de limitar su invitación a únicamente cuatro candidatos contribuyó a acentuar la tendencia que ya apuntábamos la semana pasada, en el sentido de aproximarnos a una jornada electoral que se vislumbra más bien polarizada entre dos opciones políticas con una relativamente modesta participación de una tercera alternativa; además, el hecho que no se llevara a cabo el encuentro entre los candidatos a la presidencia municipal de Zapopan contribuyó, un tanto involuntariamente, a esa otra tendencia que ha colocado a la competencia política por Guadalajara en el centro de la atención de la opinión pública.

Por estas razones me parece que no es menor la coincidencia ocurrida durante la semana pasada, al ponerse en contacto conmigo una apreciable colaboradora del equipo de comunicación del candidato a la presidencia municipal de Guadalajara por el Partido Encuentro Social, el señor Joaquín Rivera Meza, quien de acuerdo con la información que me hicieron llegar se presenta como un hombre de fe, esposo y padre de familia, además de ser un trabajador responsable que ha dedicado más de 25 años de su vida al servicio desinteresado apoyando a niños, jóvenes, matrimonios, familias, personas con discapacidad y comunidades.

El perfil y trayectoria personal de este candidato –que no necesariamente es trasladable al del partido que lo postula, sobre el cual lamentablemente se tiene muy poca información relevante– resulta sumamente interesante para ilustrar la centralidad y relevancia que históricamente han jugado los valores ético-religiosos en el imaginario social de estas tierras, particularmente en el contexto de la competencia política de corte democrático. Una oportunidad que no puedo dejar pasar y abundar sobre el tema en la siguiente colaboración semanal, previa a la cita cívica más importante que tenemos los ciudadanos.

 

roberto.arias@coljal.edu.mx