Coordinación: oportunidad para la gobernanza

La contrastante situación en el amenazado bosque urbano Los Colomos, que se extiende sobre el municipio de Guadalajara y ese otro fragmento de 36 hectáreas ubicado del lado de Zapopan, abre una magnífica oportunidad para reflexionar sobre la coordinación intermunicipal como oportunidad para mejorar la gestión del territorio en beneficio del conjunto metropolitano. Considerada como la principal área natural protegida al interior del área metropolitana de Guadalajara, la ubicación de Los Colomos a lo largo de un segmento de la cuenca formada por el río Atemajac que ha servido para identificar los límites territoriales entre Guadalajara y Zapopan, la convierten en uno de los espacios ideales para ensayar fórmulas innovadoras de gestión del territorio basadas en el principio de coordinación metropolitana. Mientras que del lado de Guadalajara, la experiencia institucional de poco más de cuatro años sobre este espacio, ofrece claras muestras de su agotamiento, que se ha traducido en una gestión ineficaz y una pérdida neta de territorio de 70 hectáreas tan sólo en territorio tapatío (MILENIO JALISCO, 21 de julio), las 36 hectáreas propiedad de Los Colomos del lado de Zapopan, que hasta el pasado 17 de julio apenas han alcanzado el reconocimiento como área natural protegida por parte del Congreso del Estado, contribuyendo de tajo a incrementar su extensión en casi 127 hectáreas, donde se proyectan lo que se ha llamado el Bosque Pedagógico del Agua (MILENIO JALISCO, 22 de julio). La simple comparación entre ambas experiencias de gestión pública ayuda a ilustrar con toda claridad que mientras que el problema de Guadalajara es que “sobra” gobierno, el relativo éxito obtenido en Zapopan descansa en el tino de una autoridad municipal que posibilitó un mayor involucramiento y organización ciudadana en la defensa de este espacio natural, teniendo como únicas armas la formación de conciencia sobre la relevancia ecológica de mantener este espacio natural y la educación como vehículo de apropiación social para uso y disfrute de quienes habitamos en la metrópoli. Más claro ni el agua: las innovadoras fórmulas de gestión pública en el futuro, apuntan a una dosis con la mayor cantidad de sociedad que sea posible y la mínima injerencia burocrática y política que sea estrictamente necesaria sostener para coordinar y mantener el esfuerzo colectivo. Esta es la esencia de la fórmula de la llamada gobernanza, fórmula que ha sido confundida en los últimos años con  uno que otro remedio casero.

 

roberto.arias@coljal.edu.mx