Ciudadanía y candidatos de calidad

La semana pasada nos referimos al tema de la participación ciudadana como un ámbito de la vida pública que se reconoce y distingue de la alternativa de participación más socorrida: La participación política que los ciudadanos suelen ejercer por la vía del voto.

Ahora toca el turno de opinar acerca de los asuntos relativos a la participación política, a propósito de la primera reunión que sostuvo la semana pasada el gobernador del Estado con los presidentes de los partidos políticos registrados en la entidad con el propósito de “blindar” el ya próximo proceso electoral del siguiente año (MILENIO JALISCO, 24 de octubre).

Dada la coyuntura marcada por la crisis política por la que atraviesa el estado de Guerrero por el lamentable caso de Iguala, era de esperarse que el énfasis de este primer acercamiento fuera el blindaje ante la muy probable filtración de delincuentes organizados entre las candidaturas que estarán en juego; sin embargo, bien vale la pena no olvidarnos de otros asuntos tradicionalmente problemáticos relacionados con los procesos electorales.

Más allá de la indispensable apertura de este diálogo político para incorporar, como lo sugiriera nuestro director, Jaime Barrera, a opiniones ciudadanas (Radar, 24 de octubre), así como a quienes habrán de fungir como árbitros del proceso electoral (MILENIO JALISCO, 26 de octubre), como de hecho, ya fue anunciado por parte del Ejecutivo estatal (MILENIO JALISCO, 27 de octubre), desde ahora valdría la pena no perder de vista cuáles son los temas sustantivos que formarán parte de la agenda del referido diálogo.

Está claro que los elementos novedosos que estrenaremos durante el proceso electoral del 2015, como lo son las candidaturas independientes, ocuparán su espacio en la agenda del diálogo que recién inició; sin embargo, cuestiones más elementales como son los criterios y procedimientos estatutarios para la designación de candidatos deben ser atendidas por los partidos políticos para abonarle a esa alicaída legitimidad democrática.

Si realmente aspiramos a construir una ciudadanía de calidad, lo cual tiene que ver esencialmente con hombres y mujeres interesados, informados y participativos; resulta indispensable que los partidos políticos se apliquen con seriedad, no sólo para cuidar y justipreciar las cualidades, tanto personales como profesionales, de los candidatos que llegarán a ser postulados; sino además, a emprender esfuerzos sistemáticos por poner al día su oferta ideológica. La pregunta que deben responder los futuros candidatos tiene que ver con lo que significa hoy, ser postulado por cualquiera de las formaciones políticas que conforman el espectro ideológico.

 

roberto.arias@coljal.edu.mx