Agenda 2014: La prueba de fuego de la confianza cívica

A la luz de las fuertes declaraciones gubernamentales ya sea en defensa de la reforma fiscal y hacendaria o bien sobre las expectativas de crecimiento económico para este año que recién inicia, resulta evidente que la agenda nacional 2014 estará marcada de manera significativa por la puesta en marcha de las reformas complementarias y las acciones gubernamentales que resulten conducentes para hacer palpable lo antes posible sobre el bienestar de los ciudadanos, las pretendidas bondades de los cambios aprobados el año pasado.

Así parecen confirmarlo, desde el Senado de la República, la voz de mi buen amigo José Yunes, presidente de la Comisión de Hacienda, al insistir sobre las pretendidas bondades de la reforma fiscal y hacendaria “que no toca al 90% de los mexicanos, [ya que] es una reforma que sí trae implícito un intento de redistribución en beneficio de los que menos tienen” (MILENIO JALISCO, 2 de enero); así como las declaraciones que, desde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ha realizado Miguel Messmacher Linartas, subsecretario de Ingresos, para contrastar el bajo crecimiento observado durante 2013 con el pronóstico de mayor crecimiento para este año, e insistir en que “las reformas realmente son una base muy buena para que se acelere el crecimiento de largo plazo del país, y ya deberíamos de empezar a observar los efectos de algunas reformas” (MILENIO JALISCO, 6 de enero).

Frente a tales declaraciones se yergue un auténtico alud de voces críticas provenientes de las más diversas esferas de la política y la sociedad mexicanas, lo mismo para enfatizar las insuficiencias de las reformas aprobadas el año pasado, remarcar sus yerros que para mostrar su franca oposición ante las mismas.

En medio de este polarizado contexto político aderezado por el recrudecido clima frío tan propio de la temporada invernal, lo único cierto para la gran mayoría de ciudadanos de este país es que este cambio de año, estrenado con el anuncio de las reformas complementarias aún por venir -21 cambios a leyes secundarias únicamente para la reforma energética (MILENIO JALISCO, 31 de diciembre de 2013)-, y el comienzo de la vigencia de una mayor carga tributaria para los contribuyentes, será recordado como una auténtica prueba de fuego para la confianza y esperanza cívicas.

Y si a los jaliscienses se nos ocurre volver la mirada sobre el cúmulo de asuntos por resolver que forman parte  de la agenda pública local, definitivamente el 2014 viene a confirmarse como el año en que una buena parte de nuestros políticos profesionales y nuestras instituciones públicas serán sometidos a la prueba de fuego de la confianza cívica.

roberto.arias@coljal.edu.mx 

Académico de El Colegio de Jalisco