Agenda metropolitana 2014: Entre la amenaza y la oportunidad

El 2014 arranca con dos extraordinarias noticias para quienes vivimos en esta ciudad que prometen cambiar la historia de más de una década marcada por las omisiones y excesos colectivos.

La primera noticia viene de la mano de la infraestructura que posibilitará a la metrópoli reducir la amenaza que por décadas hemos tolerado los habitantes de esta gran ciudad, y que se ha concretado en el gravísimo daño ecológico que se cierne sobre la cuenca del río Santiago, para comenzar a cumplir con los compromisos de tratamiento y saneamiento de las aguas que hoy utilizamos todos y, eventualmente, aprovechar la oportunidad de reutilizarla en las diversas actividades que sustentan la dinámica social y económica de esta metrópoli (MILENIO JALISCO, 7 de enero).

La segunda noticia viene de la mano de la instalación formal del órgano de gobierno del Organismo Público Descentralizado responsable de la gestión del bosque de La Primavera, que definitivamente promete abrir la oportunidad para comenzar la construcción de un piso mínimo de gobernabilidad sobre nuestro bosque para dar los primeros pasos hacia una auténtica gobernanza que permita a la metrópoli potenciar los beneficios que hoy recibe a través de los servicios ambientales de su principal riqueza natural (MILENIO JALISCO, 9 de enero).

Entre ambas promesas por minimizar la amenaza del daño ecológico y aprovechar la oportunidad de una gestión integral de nuestro bosque, se asoma otra promesa que no se olvida: La de terminar de concretar los acuerdos políticos que posibiliten la construcción de la arquitectura institucional que contribuya a lograr la coordinación entre los gobiernos municipales que conforman el Área Metropolitana de Guadalajara y el Gobierno del Estado de Jalisco, como paso obligado para dotarla de un rumbo claro y un futuro que resulte más próspero para todos quienes habitamos esta gran ciudad.

Está visto que de la solidez de los acuerdos políticos que sean alcanzados al interior de la Junta de Coordinación Metropolitana, en buena medida dependerán tanto los alcances como la solidez con los que se construya el puente de la coordinación metropolitana que deberá terminar de materializarse con la instalación y puesta en marcha tanto del organismo público descentralizado denominado Instituto Metropolitano de Planeación como de la conformación de la instancia consultiva y de participación ciudadana bajo la figura del Consejo Ciudadano Metropolitano.

No hay vuelta de hoja en el inexorable transcurrir del tiempo y a enero le restan escasos 17 días en los que eventualmente se hará pública la voluntad política en materia de coordinación metropolitana.

roberto.arias@coljal.edu.mx 

Académico de El Colegio de Jalisco