Artículo mortis

Y tu mamá también

Isauro Paz Duque fue secuestrado hace nueve días en San Miguel Totolapan, Guerrero, por sicarios de Raybel de Almonte, El Tequilero, jefe del cártel homónimo escindido de Guerreros Unidos. En el verano de 2014 también secuestraron, torturaron y asesinaron al dirigente local del PRI, Carlos Salanueva. Días después apareció en una carretera, con múltiples tiros al pecho, el cuerpo de María Jaimes, regidora panista. El cadáver del cura del pueblo, José Ascencio Acuña, fue encontrado con huellas de tortura y flotando en el Balsas en otoño de ese mismo año; Perla García, ex policía municipal, acusó al ex alcalde priista Saúl Beltrán, hoy diputado local, de estar coludido con Los tequileros y de ser el autor intelectual de ese crimen. El alcalde en funciones, el perredista Juan Mendoza, fue grabado en agosto de 2015 embriagándose con de Almonte, quien le dice: “Así como te hicimos ganar, verga, échanos la mano”. Ante esto Mendoza le responde: “Cuándo te voy a fallar, cuándo les voy a fallar, cabrones”. Parece que muy pronto, porque Arnulfo Pineda, ex sicario que en sus ratos libres trabajaba de director de la policía local, dice que el capo se hartó de que Mendoza no le cumpliera y lo puso en su lista de ejecutables.

Nada mal para un poblado que apenas rebasa los 4 mil habitantes. Quizá por eso San Miguel se alzó en armas y apañó a cerca de 20 sospechosos de complicidad con Los tequileros, y a María Félix de Almonte, como se llama, os lo juro, la mamá de Raybel. Entre lo encontrado estaba una lista con 32 nombres de vecinos a secuestrar antes de fin de año; desde políticos hasta tortilleros. Al día siguiente Paz Duque fue liberado por el cartel y, poco después, la señora Félix por las autodefensas.

El gobernador Astudillo festejó así su inopia: “Nosotros ejercimos presión a efecto de que se entendiera que había un problema y que se tenía que resolver, entiendo que las partes lo vieron y liberaron al ingeniero, sin pagar rescate”. Menos mal que hay una ley que sí parece dar resultados en México: la del talión.