Artículo mortis

Dame más gasolina

Pasmados vemos secarse la generosa ubre de nuestro petróleo, sostén de décadas de corrupción revolucionaria e institucional: por algo en vez de venderla la “defendían”, que de hacer pública esa industria se les acabaría el usufructo en lo oscurito. No que la ordeña fuera exclusivamente tricolor; queda para la historia el recuerdo de Oceanografía y sus similares y conexos.

Se tardó en llegar el tiempo de pagar los réditos de usar a Pemex como la caja chica de la Revolución, saqueándole las utilidades completitas y copeteadas, evitando toda inversión al amparo de su sindicato charro, subsidiando precios artificiales tras un insano nivel de deuda y de recientes pérdidas reales y sostenidas, y dándole alas al nacionalismo más pedestre y dogmático que creía hacer patria defendiendo al statu quo. Porque esa histórica bonanza natural nunca se usó para construir un país moderno, industrias productivas independientes y prosperidad, sino para enriquecer a nuestros cleptócratas y para construir un autoperpetuado asistencialismo electoral.

Lo de hoy es un parche más que en modo alguno tapa el hoyo negro financiero en que se convirtió Pemex: la mayor parte de sus instalaciones van de ineficientes a inservibles; la planta de empleados es mayor, pero produce la mitad que otras empresas comparables; los ductos fallan y no hay pipas; los pozos históricos se han agotado sin que haya dinero para explorar aguas profundas y, a modo de cereza en el pastel, está el robo que, según Animal Político, ha crecido en 400 por ciento en los últimos cinco años, quedando nueve de cada diez veces impune gracias al desinterés o a la complicidad de las autoridades, asegún.

El asunto es que, para coronar el aciago 2016, en la época del año cuando hay mayor demanda, hay desabasto en más de una docena de estados, principalmente Aguascalientes, Guanajuato, Michoacán y Zacatecas. Y falta que cale el alza de entre 15 y 20 por ciento que viene como de regalo de Reyes. Con razón el país está casi en pie de guerra.

Twitter: @robertayque