Opinión

La función pública y sus características

El derecho administrativo contemporáneo caracteriza su fisonomía como el régimen de la actividad empresarial de la administración y como base normativa fundamental de la seguridad social que presta el Estado. Ha prohijado importantes ramificaciones, tales como el derecho fiscal, derecho agrario, derecho marítimo, derecho aéreo, derecho sanitario, derecho urbano, derecho turístico, entre otros. Sin embargo, ahora haré énfasis en la esencia del derecho administrativo propiamente dicho: el funcionamiento y la organización pública de México, de las normas que nos rigen y de quienes dan vida a esa estructura en nuestro país.

Retomemos el concepto de función que hace Humberto Delgadillo, cuando dice que es la forma de la actividad del Estado que se manifiesta como expresión creadora de normas, como aplicación concreta de la ley o como solución de conflictos jurídicos entre las personas; es decir, que la forma de manifestación del Estado, de acuerdo con los principios de Montesquieu, sólo puede ser ejecutiva, legislativa y judicial.

Así, para identificar la función administrativa se debe partir de las características que la hacen diferente de las otras funciones: concreción; se contrapone con la legislativa, pues los actos que produce son de carácter general y abstracto; inmediatez, también se contrapone a la función legislativa, toda vez que procura la ejecución y las normas constitucionales y se manifiesta tomando en cuenta la prontitud con la cual se satisfacen las necesidades públicas, pues procura la pronta e inmediata consecución de los fines estatales; continuidad se realiza de una manera permanente e ininterrumpida; y la espontaneidad que distingue a la administrativa de la jurisdiccional en tanto que necesita la petición del interesado, ya que el juzgador no puede actuar de oficio para tramitar un proceso; en cambio la administrativa actúa sin necesidad de que se lo pida la parte interesada pues lo hace por iniciativa de los órganos administrativos.

Lo anterior obedece al hecho de que la función jurisdiccional supone la controversia o la incertidumbre, respecto de ciertos hechos o intereses, que requiere de la petición del interesado; en cambio, la administración presupone la existencia de normas a las cuales se va a dar plena eficacia mediante la ejecución, a fin de satisfacer el interés público.

Hasta las primeras décadas del siglo XX, el servicio público dominó como único objeto de la actividad de la administración y el derecho administrativo era el derecho de los servicios públicos. Hoy en día, los servicios públicos son prestados tanto por la administración pública como por los particulares y su régimen se integra por el derecho administrativo y el derecho privado, con predominio del primero. Asimismo, cabe mencionar que actualmente la actividad administrativa rebasa la idea de servicio público.