El mismo de la otra vez

Estoy vivo

Estoy consciente que mi inquietud por escribir, viene desde mis años de preparatoria pero nunca fui capaz de escribir una sola página, la idea que tenía en aquel entonces, era escribir una novela de suspenso y volverme rico, ahora caigo en cuenta de que ese era el fin que perseguía, volverme rico, no escritor. Hice el intento en varias etapas de mi vida, sobre todo en los momentos en que todo en mi vida marchaba sin mayores contratiempos, siempre con el mismo resultado, jamás logré escribir más de una página por más que exprimía mi cerebro.Muchas cosas han pasado en mi vida desde entonces, no todas como yo las esperaba, pero gracias a Dios, he probado de todo, he tenido la oportunidad de vivir momentos de apuros económicos a tal grado de ir a casa de mi Mamá a bajarle un sobre de sopa para comer o robar en un supermercado, también he tenido momentos de abundancia y de despilfarro, alegrías y tristeza, mi Papá se nos adelantó demasiado pronto sin estar yo preparado, ahora sé, que nadie puede estar preparado a esa edad para vivir con la ausencia del Padre. También, he llegado a comprender que no hay que sufrir tanto por la pérdida de un ser querido porque aunque tú te detengas a llorar, la vida sigue adelante. Dos de mis hermanos menores le siguieron algún tiempo después, siempre pensé que yo seguiría pronto a mi Papá, inclusive en mis incomprensibles borracheras de juventud, fastidiaba a mis hermanos, amigos, a mi Mamá y a mi esposa con la monserga de que en un accidente de carretera perdería la vida, después me convencí que moriría de cáncer, éste, fue el causante de la muerte de mi Papá, por supuesto era una muestra clara de mi inconformidad con la vida. En mi mente, la vida era la causante de todas mis desgracias, encontraba culpables cada que daba un paso e hice de la mentira mi mejor aliado.Hasta el día de hoy, sigo más vivo que nunca y aprendiendo de lo que esta vida me sigue dando, a pesar de que en ocasiones sigo siendo muy necio, doy gracias a Dios, que nunca me tomo la palabra, pero tanto desee la muerte, que la vida me mando dos mensajes, primero un infarto a los 53 años totalmente inesperado, la primer noche que pase en el hospital en cuidado intensivo lloré prácticamente toda la noche, utilizaba el llanto para no dormir, tenía la certeza de que no despertaría.  Dos años después, nuevamente y sin decir agua va, en una de las etapas más felices de mi vida, me vino una especie de calambres en la pierna izquierda al punto de estremecerme por completo y antes de perder el conocimiento, estuve seguro que era un nuevo infarto y que en esta ocasión, no la libraría. Ya en el hospital, al recobrar la consciencia me enteré de que había tenido una convulsión. Después de un día de exámenes y estudios el diagnóstico fue un tumor canceroso en el cerebro, directo a cirugía y aquí estoy. ¿Qué estoy viviendo horas extras? No lo sé. ¿Qué Dios me tiene reservado una misión especial? No quiero cargar con ese peso. No me siento un escritor, pero me gusta escribir y compartir lo que vivo y siento, no siempre puedo escribir sobre las bondades de la vida porque hay momentos en que la bondad está ausente de mí, escribo sobre lo que vivo diariamente y expreso mis sentimientos, soy un eterno agradecido, agradecido de poder vivir y compartir mis estados de ánimo; alegría, frustración, pasión, rebeldía, molestia, nostalgia, agradecido porque puedo compartir mi ignorancia y también mi sabiduría, porque no me asusta mostrar mis debilidades ni me jacto de mis cualidades. P.D. Alegría garantizada: DVD de André Rieu “Under the Stars” Live in Maastricht V 



rsegura57@gmail.com