El mismo de la otra vez

Nunca mires a nadie hacia abajo

Anda circulando por la red, un video en el cual un muchacho camina por las calles de una ciudad en USA y se acerca a gente, que en la calle está comiendo pizza, y con la idea de que tiene hambre y no ha comido, les pregunta si les sobra. La reacción de la gente es decirle que no les sobra, que se busque un trabajo o simplemente lo ignoran. Al final, otro muchacho compra una pizza y se la obsequia a un vagabundo, después de unos 15 minutos el primer joven regresa y le pide al vagabundo si le puede compartir una rebanada de pizza, el señor muy amable le ofrece un GRAN pedazo. Se sienta a comer la pizza con él, y al terminar le agradece su gesto y le obsequia una cantidad de dinero a cambio de su generosidad. El vagabundo incrédulo se pone a llorar.Este video termina con la siguiente frase: “Nunca mires a nadie hacia abajo a menos que estés dispuesto a ayudarlo a levantarse”.Es cierto que este tipo de escenas se presentan en todos los países del mundo y en todas las ciudades, no es privativo de una región y se presenta también en los países de primer mundo, la respuesta generalmente es la misma, reaccionamos ignorando a la persona o con malos modales les reclamamos que en lugar de pedir, se pongan a trabajar.En la actualidad, la cantidad de indocumentados centroamericanos que vemos en nuestra ciudad se incrementado increíblemente, es gente que va de paso hacia los Estados Unidos buscando una mejor calidad de vida, la cual, no encuentran en sus países de origen, esto lo vemos a diario en nuestro México, un país tan rico en recursos naturales en dónde los habitantes no somos capaces de proveernos lo necesario y por eso, cientos de miles de personas se arriesgan a hacer viajes peligrosísimos con la esperanza de encontrar dignidad y un motivo para vivir.Yo reconozco que en algún momento de mi vida, tuve que ir al centro comercial, a casa de mi Mamá o de algún pariente y robarme un paquete de pasta, una bolsa de lentejas, frijol o arroz, porque realmente no tenía que comer, momentos en que por diferentes circunstancias no contaba con un trabajo, tengo que reconocer que en esos instantes, no fui lo suficientemente valiente para pedir, mi ego me lo impedía, en lugar de eso tomélo que no era mío. Es difícil, pero hay que admirar el valor de estas personas que en lugar de robar, admiten que no pueden, enfrentan sus temores y  deciden pedir ayuda.Es cierto que algunas personas se aprovechan y viven de la buena voluntad de la gente pero estoy convencido, de que la mayoría de estos seres humanoslo hace por una verdadera necesidad, no digo que los ayudes, la decisión es de cada quien, pero lo importante en estos casos, es la intención de quien COMPARTE, no la de quien recibe y siempre existe la posibilidad de propiciar un cambio en la vida de alguien.En este mundo, es necesario ser solidarios, una buena acción siempre se multiplica, la indiferencia provoca indiferencia, todos somos iguales en esta tierra, simplemente se nos han presentado las oportunidades y algunos hemos estado atentos a recibirlas, otros no, hoy Tú puedes ser ese momento que alguien está esperando, “No mires a nadie hacia abajo a menos que estés dispuesto a ayudarlo a levantarse”.  


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