El mismo de la otra vez

Todo tiene un límite

Me pregunto qué es lo que hay que hacer para que los habitantes de este territorio maravilloso, lleno de recursos naturales como playas, bosques, desiertos, agricultura, ganadería, industria, petróleo, comercio y que además de todas esas bondades somos vecinos del país que más consume de todo en el mundo, nos demos cuenta de que nuestro México se está consumiendo debido a nuestra pasividad y poca dignidad para tomar el papel de mandantes que nos corresponde.


Masacres por aquí, también por allá, impunidad sin límite, alcaldes y gobernadores coludidos con todo tipo de delincuentes, congresos de los estados y cabildos municipales sin una pisca de responsabilidad social impuestos para autorizar todo lo que sus patrones les indiquen, con sueldos y prestaciones que muy contados desquitan y que son una carga muy pesada para las finanzas de municipios, estados y para el país, y nosotros los que podemos generar el cambio estamos sentados esperando al líder o al caudillo que de la vida por nosotros.


Reformas a las leyes que nadie comprende, sobre todo porque según quien este en el poder las promueve y quien está en la oposición las combate, reformas que solo crean confusión y más división entre los habitantes sin que seamos capaces de darnos cuenta de que la mayoría de esos cambios y reformas están hechas con el fin de dividir para mantener el poder y no para promover el bien común.


Declaraciones mediáticas del Presidente de la República, Gobernadores y presidentes municipales con la finalidad de hacernos creer que todo marcha bien, que es necesario aceptar el “borrón y cuenta nueva” para que el país camine, que se merecen “el beneficio de la duda” porque los culpables son otros, y al parecer, a nosotros se nos olvida que son ellos los que protegen a los malos servidores públicos, que cínicamente ignoran todas las pruebas y denuncias ciudadanas sin respetar la ley de Transparencia y Rendición de Cuentas y que solo la aplican según sus conveniencias.


Viven haciendo promesas y compromisos que nunca cumplen, gastan millonarias cantidades de dinero en “asistencia social” para mantener a los más necesitados bajo su control, les inhiben la voluntad de luchar y los acostumbran a mendigar la “asistencia social”, nos hacen creer que la corrupción es un defecto que el mexicano carga al nacer, por lo cual, no tiene sentido combatirla y nosotros nos cruzamos de brazos con la excusa insostenible de que millones de mexicanos no podemos tomar el poder que por derecho es nuestro.


En nuestra ciudad de Torreón, acabamos de ser testigos de lo que la intransigencia y el ego son capaces de hacer. Es cierto que la mayoría, si no es que todos los equipos de futbol del país, obtienen condonaciones y firman convenios con los municipios y en ocasiones con los estados. Lo que molesta y pone en evidencia es la manera en que actúan los servidores públicos, es que el alcalde tome la decisión sin consultar a nadie. ¿En qué ley o reglamento se autoriza al alcalde a tomar una decisión como esta unilateralmente? ¿Qué credibilidad puede tener un cabildo incapaz de cuestionar el proceder del alcalde? ¿Cómo puede el tesorero sostener el argumento de que el impuesto predial nunca se va a ceder al gobierno del estado ante esta clara prueba de sumisión sin precedente del cabildo?


¿Cómo justifica el congreso del estado autorizar un crédito por 2,500 millones de pesos que contraviene al Artículo 117 Constitucional para pagar a proveedores de la anterior administración? ¿Cómo se generó un deuda de 36,000 millones sin que se haya pagado a proveedores? ¿El beneficio de la duda?


rsegura57@gmail.com