El mismo de la otra vez

Ya no busques, tu eres el líder

Yo considero, que para la gran mayoría de los ciudadanos que vivimos en el país, nos queda claro que el rumbo que llevamos no es el adecuado, la mayor parte del tiempo nos encontramos perdidos o distraídos con la gran cantidad de errores, intencionales o no, que cometen quienes están encargados de llevarnos a buen puerto en un clima de confianza y de progreso.

Como ciudadanos estamos dispersos, desunidos, desconfiados, y como no estarlo, cuando vemos el papelón que realiza el Presidente de la República en sus viajes al extranjero, ¿que no hay dentro de su grupo de asesores alguien que le diga que él y su esposa no son los reyes de México?¿No existe alguien sensato que le impida dar ruedas de prensa en un idioma que no sea el español?Su ignorancia y la incapacidad para responder coherentemente, aún en su propia lengua es manifiesta.

Porque ante lo evidente y al amparo de este sistema corrupto, no me dejo llevar por la corriente, porque no me uno a ellos, al menos así resolvería mis problemas económicos, o porque no hacer lo que la mayoría, voltear hacia otro lado y fingir que no pasa nada y esperar a que por arte de magia llegue algún líder o caudillo que haga el trabajo que me corresponde, ignorando al líder y al caudillo que hay dentro de mí, también puedo esperar a que nuestros “líderes” se vuelvan sabios y justos de repente, porque no, se puede dar el caso.

Hace algunos días, leía un editorial de una reconocida periodista que decía, que ponía su pluma a disposición del “mejor postor”, cansada de una lucha muy dispareja en la cual, quienes se autonombran autoridades, tienen todos los medios y recursos para promocionarse y eternizarse en el poder, compran voluntades sin importar el daño que están ocasionando, y quienes procuran hacerles frente y ser un contrapeso, con lo único que cuentan es con la voluntad de contribuir a vivir en un mundo más parejo en el que las oportunidades de trascender sean para todo aquel, que las quiera tomar.

Nunca he sido político, tampoco me he beneficiado de algún cargo público o de la amistad con funcionarios del gobierno, hace algunos años, cometí errores, básicamente, una combinación de ambición desordenada de riqueza, aunada a mi incapacidad para generarla con trabajo y con la celeridad que la requería, estos errores me llevaron a pagar las consecuencias de mis actos y a arrastrar a mi familia.

Desde entonces comprendí, que jamás podrás tener todo lo que deseas, pero tampoco tendrás necesidad de todo lo que quieres, lo verdaderamente importante es poder ver a los ojos, sin bajar la mirada a Tú esposa, a tus hijos, tus padres y amigos, al empleado y al servidor público, una persona con estos atributos, no necesita de un líder para dejar huella. 


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