El mismo de la otra vez

Quitarse los miedos

Ahora que nos acercamos a una nueva contienda electoral, es necesario que comprendamos, que analicemos y que seamos conscientes de lo que nuestro voto ha representado para el beneficio de nuestra ciudad, nuestro estado o nuestro país, no importa si ganó o no por quien votaste, lo verdaderamente importante es, si quien ganó, cumplió sus compromisos y promesas, ¿gobernó para la ciudadanía o para obtener beneficios personales y de partido? “Las promesas significan todo pero cuando no se cumplen, las excusas no significan nada”.


La situación que vivimos en nuestro estado, Coahuila, es crítica, esto provocado por la pésima administración de Humberto Moreira Valdez, por el abuso de funcionarios públicos de todos los niveles que “chamaquearon” al exgobernador, por la incompetencia, complicidad, impunidad y servilismo con la que los diputados PRIISTAS legalizaron una megadeuda a todas luces ilegal. Es de todos conocido, que una gran parte de esa deuda, fue a parar a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, razón por la cual los habitantes del estado sufrimos carencias, falta de oportunidades, desempleo, inseguridad, servicios públicos de bajísima calidad y la única respuesta que recibimos de las autoridades son más promesas, más compromisos, más represión.


La incapacidad del sistema político mexicano actual para brindarnos, a la mayoría de los ciudadanos un buen nivel de vida, a pesar de contar con todos los recursos necesarios para hacerlo, me ha puesto a pensar por primera vez en mi vida de votante, si realmente esta manera tradicional de entregarle mi voto a un partido es la que nos va a permitir lograr progresar como sociedad o si este proceso está agotado, rebasado y la corrupción dentro de los partidos es tan grande que se necesita darle una sacudida al sistema para que comprendan que los ciudadanos estamos HARTOS de su inoperancia e incapacidad para llegar a acuerdos que beneficien a todos, hablan de transparencia pero es obvio que solo transparentan lo que ya es transparente, se rasgan las vestiduras y hablan de rendición de cuentas y seguimos viendo las mismas caras de sinvergüenzas y ladrones en puestos claves de la administración o aspirando nuevamente a puestos de elección popular pretendiendo, que pertenecer a un partido político les da derecho a abusar, corromper y pasar por encima de las leyes que fueron creadas para evitar lo que ellos hacen.


A base de corruptelas y de terminar de saquear al estado, Humberto Moreira Valdez, dejo en manos de su hermano Rubén, las riendas del estado, hasta el día de hoy, ha cumplido con su encargo, cubrirle las espaldas a Humberto y sus socios quienes felices disfrutan del dinero mal habido.
¿Será el momento de cambiar de paradigmas? ¿Votar por un partido es realmente la respuesta? ¿Por qué no votar por un proyecto, por un ideal, por algo que realmente nos ofrezca la posibilidad de un verdadero cambio, algo que en verdad nos motive y nos llene de ilusión?
Esta es una región magnífica que por muchos años ofreció a quien venía, grandes oportunidades de desarrollo, gente buena, honesta y convencida de que el trabajo era la respuesta para obtener una vida tranquila y disipada, seguimos contando con los recursos para ser el polo de desarrollo que durante nuestros inicios fuimos, lo que nos falta es “quitarse los miedos sacarlos afuera….tentar al futuro con el corazón….cambiar el aire depende de ti, te ayudara vale la pena una vez más”.


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