El mismo de la otra vez

Maratón

Hoy domingo, es un día de fiesta para La Comarca Lagunera, hoy se celebró una edición más del reconocido maratón LALA, como siempre fue un éxito rotundo, una fiesta en toda la extensión de la palabra, un ejemplo de lo que una sociedad unida puede lograr, de lo que empresarios, gobernantes, deportistas y ciudadanos somos capaces de hacer si nos proponemos trabajar por un mismo fin, sin promesas, sin falsas expectativas, sin palabras de más, solo ACCIONES Y RESULTADOS.
Durante todo el trayecto del recorrido se podía sentir el ambiente de unidad, familias completas apoyando a los competidores, una organización envidiable, para medio día los diferentes puestos de abastecimiento estaban recogidos y no había huella del paso de los competidores. Alegría por cualquier rumbo de las tres ciudades hermanas, la emoción de los corredores al llegar a la meta no se puede describir, la mayoría llegan tan cansados que tienen que esperar unos minutos para concientizar la emoción que el reto significa, y que decir de los familiares, esposos, esposas, hijos y padres celebrando el logro de un ser querido, esto es lo que nos hace falta en La Laguna, cumplir con las expectativas, sin excusas, sin pretextos, este tipo de evento nos levanta el ánimo, nos permite creer en nosotros, en lo que somos capaces de hacer si ponemos nuestra voluntad al hacerlo. Hoy volví a ver un esfuerzo individual de miles de competidores para lograr una meta, pero algo aún más importante, vi el esfuerzo de miles de personas UNIDAS para proporcionarle a los corredores los medios necesarios para lograr sus objetivos.
Este es el espíritu Lagunero, este es el espíritu que hizo florecer al desierto, el mismo que en los inicios de nuestra comarca nos permitió tener consulados de China, España, Gran Bretaña, USA y otros más, gracias a la importancia que teníamos a nivel mundial por el cultivo del algodón.
Ese valor, ese coraje que se necesita para pasar la pared, el muro imaginario que te impide terminar el maratón, es el que en este momento necesitamos los laguneros y ése valor esta en ti, en mí y en todos los que sabemos que existe una vida mejor esperando a los que se atreven.
Comimos en mi casa como cada domingo con mi Mamá, compre un nuevo DVD de André Rieu, lo interesante, en esta ocasión es que mi nieta, de siete meses estuvo fascinada con la música que escuchaba y el espectáculo que veía por poco más de una hora, estaba colgada en su columpio del que se pone en los marcos de las puertas, no paraba de brincar y de “cantar”, mi mamá igual de contenta ni se acordaba del Alz….heimer.
¿Qué quiero para mi nieta? La paz y seguridad, la tranquilidad y estabilidad económica que tuve en mi infancia y mi juventud, esto ya no se lo pude dar a mis hijos, pero si me esfuerzo un poco más, si dejo a un lado la apatía y el conformismo, si recupero el “ESPÍRITU LAGUNERO” seguramente mis nietos verán o competirán en la edición 50 y sus hijos y sus nietos en la edición 100. Hoy es el tiempo de cambiar, hoy es un buen día para empezar a recomponer nuestra región, nuestro país, es el momento de reforestar porque detrás de nosotros vienen muchas generaciones más.


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