El mismo de la otra vez

Lobos con piel de oveja

Muchos hemos escuchado historias, cuentos o fantasías, a cerca de un lobo que se viste con una piel de oveja para poder engullirse a algunas cuantas, evadiendo al pastor que las cuida, versiones de este asunto las hay por donde quiera y hasta los grandes estudios cinematográficos han hecho sus propias versiones, en lo personal, recuerdo varias versiones de caricaturas con mis personajes favoritos.Pero en esta ocasión, no voy a centrar mi atención en el lobo, me voy a clavar, en una fábula de Esopo, personaje griego del cuál no se ha comprobado su existencia ni la época exacta en que vivió. La fábula se títula “El Lobo con piel de Oveja”.  Pensó un día un lobo cambiar su apariencia para así facilitar la obtención de su comida. Se metió entonces en una piel de oveja y se fue a pastar con el rebaño, despistando totalmente al pastor. Al atardecer, para su protección, fue llevado junto con todo el rebaño a un encierro, quedando la puerta asegurada.Pero en la noche, buscando el pastor su provisión de carne para el día siguiente, tomó al lobo creyendo que era un cordero y lo sacrificó al instante.“Según hagamos el engaño, así recibiremos el daño”.Las ovejas representan tú familia, tú estabilidad económica y emocional, tú trabajo o empresa, tus estudios y universidad, representan tus sueños cumplidos y por cumplir, amistades, proyectos e ilusiones, todo lo que en algún momento te ha hecho sentirte bien, satisfecho y feliz. El lobo está representado por los malos políticos, por los servidores públicos que se sirven de su puesto, por seudo líderes empresariales, universitarios y de organizaciones civiles que se han infiltrado mediante sus disfraces de “lindas ovejitas” y que la mayor parte de su tiempo se la pasan afilando sus colmillos y lavando su disfraz, se ocultan tras la sombra que nosotros mismos les proporcionamos al confeccionarles su disfraz.Nosotros somos los dueños, por demasiado tiempo, contratamos pastores, les encomendamos el trabajo de cuidar nuestras ovejas, con el tiempo y ante nuestra indiferencia, se convirtieron en lobos, frente a nuestros ojos se ponen la piel de oveja, nos volvimos flojos, haraganes y descuidados.Hoy volvemos a ser pastores y como el de la fábula, tenemos que estar atentos y cuidar nuestras ovejas, nunca más permitiremos que a nuestro redil, se introduzca cualquier tipo de alimaña pretendiendo ser una oveja, somos los dueños de nuestro destino, en nuestras manos está el realizar nuestros sueños.Hay quienes con buenas intenciones, se han puesto la piel, convencidos de cambiarlos desde adentro, eso solo fortalece a los lobos y debilita a los pastores, porque los corrompen, enfrentan y dividen, el pastor no se mezcla con los lobos, el patrón no le pide permiso al empleado. 


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