El mismo de la otra vez

Ignorancia

Tardé muchos años en aceptar la responsabilidad de mis actos, durante mucho tiempo quise ocultar mis limitaciones y mis defectos culpando a quienes se me pusieran de modo, comprendo que para la mayoría de los seres humanos es muy difícil reconocer que somos seres imperfectos, que nunca seremos perfectos y que constantemente tenemos la posibilidad de fallar, por lo tanto, fallar o cometer errores de juicio no nos hace pecadores, villanos o seres despreciables, lo que nos hace todo lo anterior, es insistir en el error a sabiendas que mi modo de proceder no es el correcto ni el adecuado, de acuerdo a los valores humanos que están grabados en mi ADN desde el momento de mi concepción y sobre todo, si esos actos van en perjuicio de otras personas o grupos, con el fin de obtener un bien personal.
Durante algún tiempo, no fui tan diferente a muchos de los servidores públicos a quienes hago señalamientos, precisamente por eso los hago, porque conozco sus motivos y sus razones y la necedad y empecinamiento en sostener mentiras como verdades y mi punto de vista como el único, a pesar de no ser el adecuado, ni el más justo o equitativo.
Pensando en esto, he descubierto que son varios factores los que me han ayudado a dejar atrás esta actitud egoísta, que me impedía sentirme bien con quien soy, la educación que recibí de mis Padres, la formación religiosa que recibí y que me da certeza de la existencia de Dios, la educación académica, mis hermanos, familiares y amigos de quienes he recibido lo que ellos me han podido dar y por supuesto mi esposa y mis hijos que me enseñan todos los días lo bueno que tiene la vida para mí.
Hay un factor importante para que esta actitud de sabelotodo e intransigencia hacia los demás aflore, se llama IGNORANCIA, es importante comprender, que ignorante no es aquel que no ha recibido educación académica, este, académicamente puede ser ignorante.
Yo conozco a muchas personas que han sido privilegiados al momento de recibir educación, desde su casa, en escuelas privadas de renombre, que tienen maestrías y doctorados, líderes y políticos que deberían ser ejemplo para su comunidad, en cambio son IGNORANTES porque ignoran que la educación, los dones y los bienes que han recibido son para servir a los demás y no para servirse de los demás. Es necesario que terminemos con la IGNORANCIA que me impide servir a mi prójimo.
La IGNORANCIA propicia temor, inseguridad y desconfianza en uno mismo y esta, te conduce al egoísmo, a dudar de las intenciones de los demás, pierdes la capacidad para distinguir lo bueno de lo malo, no distingues quien se acerca para apoyarte y quien para atacarte, finalmente terminas por creer que el mundo conspira contra ti.  La IGNORANCIA está muy arraigada en la clase política de México.
“La ignorancia es la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás”. Jaques Benigne.


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