El mismo de la otra vez

Fórmate en la fila

Hace algunos días, hacía fila  en un banco para hacer un depósito, era viernes pasadas las 3:00 de la tarde, es un banco que a mi parecer, tiene muy mal servicio, las cajeras son demasiado lentas y platican mucho entre ellas sin tomar en cuenta a los clientes, habíamos no más de 15 gentes formados y la fila no avanzaba, decía la encargada que porque solo en una caja había sistema, yo era el número once.Veo que un señor mayor, con bastón y el cual sufría mucho para dar un paso, se encamina rumbo a la salida, pasa por un lado mío y al siguiente cliente le pregunta dónde va la fila, el joven le indica el lugar, eran tres sitios más atrás, el señor, con mucha pesadez, sigue caminando y se forma, los últimos tres eran personas de entre 30 y 40 años, no más, físicamente saludables, ninguno le cedió el lugar. Me acerque y le pregunte qué operación iba a hacer, me respondió que cambiar un cheque, me fui a un escritorio, tomé una silla, se la acerqué y ya sentado, le pedí el cheque y su identificación, el cheque ya lo había autorizado el gerente y viéndolo así, lo envió ¡A FORMARSE!Yo dije en voz alta, “no podemos ser tan insensibles”, me dirigí a la caja y se lo entregue a la cajera, en cuanto terminó de atender  al cliente en turno, lo cambio, un cheque de 3,500.00. Ya pasaron cinco días y todavía me siento importante, una anécdota para contar y por la cual sentirte bien. Cuando el señor dejó el banco, un ocurrente comento que debería de ponerse un límite de edad y que  llegando a esa edad, habría que matarlo como a los animales, yo comente, sin querer entrar en discusión, que primero habría que acabar con los inconscientes.Mi Mamá ya pasó esa edad, tiene Alzheimer, cuidarla no es fácil y puede ser una carga económica muy pesada, pero ella solo requiere de nuestro tiempo, de una parte muy pequeña de nuestro tiempo si lo comparo con lo que ella nos dedicó. Ya no nos reconoce pero de alguna manera intuye que puede confiar en nosotros, disfruta de paseos cortos en coche, se emociona y va leyendo todo lo que puede, le encanta comer, disfruta la comida enormemente, platica una cantidad de cosas incomprensibles, se reburuja pero se esfuerza, su canal preferido de televisión, es “Baby tv”, se sienta con mi nieta de un año cuatro meses y la pasan increíblemente bien sin molestar a nadie.Durante el tiempo que pasa mi Mamá en mi casa, ella y mi nieta, son las mejores amigas, juegan con pelotas, con rompecabezas, con juegos didácticos, ninguna le atina pero es muy divertido verlas jugar, inclusive pelean por alguno de los juguetes, dos bebes jugando a crecer.Lo más enternecedor, se presenta al momento de llevar a mi Mamá a su casa, quiere que Nerea se vaya con ella, es su amiga, con ella juega y se divierte, entre ellas se entienden, se enoja porque no la puede acompañar. Todo en la vida tiene su razón de ser, yo pienso, que pretender alargar la vida o acabar con ella, no es una prerrogativa del ser humano.Al entregarle el dinero al señor, en son de broma me dijo “¿me da su teléfono para avisarle la próxima vez que venga? Hoy hizo una buena obra y lo hizo frente a mucha gente, estas acciones dejan huella, yo era como usted, hoy recibo lo que sembré”. Todavía me siento muy bien. 


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