El mismo de la otra vez

Flecha al espacio

Coahuila es el caso más emblemático. El endeudamiento total al cierre del 2013, que incluye a las administraciones estatal y municipal, así como organismos de cada nivel de gobierno, fue por 35,543.7 millones de pesos. En tanto, sus recursos propios estimados para el 2014 son por 5,101.1 millones: es decir, su deuda equivale a 696.8% de dichos ingresos. Lo anterior implica que si el gobierno coahuilense, encabezado por Rubén Moreira, decidiera destinar la totalidad de esos recursos para pagar sus pasivos actuales, tardaría siete años en liquidarlos”.Mientras esto ocurre aquí en nuestro estado, el extesorero de Coahuila, Javier Villarreal, se declaró culpable en Estados Unidos de conspiración de lavado de dinero y conspiración para transportar dinero robado en el comercio exterior. Por supuesto, los encargados de impartir justicia en el estado se muestran “muy respetuosos al respecto” y ante la clara imposibilidad de hacer declaraciones congruentes y acordes con el caso, se salen por la tangente como acostumbran y deciden no hacer declaraciones.Cuando era niño, recuerdo una caricatura en la que uno de los personajes decía; “Tiro una flecha al espacio, ¿a dónde irá? No lo sé ni me importa”. Así vive la mayoría de nuestros servidores públicos en nuestro México actual, se levantan por las mañanas a tirar flechas sin tener la menor idea de hacia dónde van dirigidas, es más, ya ni siquiera saben para qué sirven el arco y la flecha y no le prestan atención a los beneficios que pueden obtener si en lugar de “tirar la flecha al espacio” buscan un blanco especifico, apuntan y disparan, muchos ciudadanos actuamos igual.Cada una de esas flechas sin dirección específica (muchas de ellas ni siquiera traen punta), llevan nombres incomprensibles como “pavimentor”, “bacheador”, “teleféricos”, “grandes obras”, “fideicomisos maestros”, “licitaciones”, “Consejos de Transparencia” “viajes a Corea” y como quien lanza la flecha, desconoce su destino, la razón para lanzarla y el objetivo pierden todo sentido.Así, el esfuerzo de quienes le dedicaron tiempo, y dedicación a la fabricación del arco y la flecha, se esfuma y no se obtiene ningún resultado, solo frustración, enojo y enfrentamiento por tanto trabajo desperdiciado “enviado la flecha al espacio sin planeación”.Los antiguos pobladores de nuestra comarca y del planeta en general, eran cazadores, sabían perfectamente para que servían las flechas, no se fabricaban en cantidades industriales como ahora, fabricar una sola, representaba horas de trabajo y si se cometía un error, había que reiniciar todo de nuevo, por esta razón no desperdiciaban las flechas y las disparaban solo cuando tenían la certeza de dar en el blanco. Los recursos de nuestra región, no son ilimitados, como tampoco lo es la resistencia al fracaso de sus pobladores, tanto los ciudadanos como los encargados de cumplir los mandatos del pueblo tenemos que hacer conciencia de que esto tiene un límite y de que estamos al borde, no podemos seguir fabricando flechas para “lanzarlas al espacio”. Las flechas, son nuestros recursos que aportamos vía impuestos, los cuales en su mayoría, van a parar a los bolsillos de seudo servidores públicos y seudo empresarios acostumbrados a dar gato por liebre en todo lo que realizan.¿Para qué lanzar una flecha al aire que diga TELEFERICOS, cuando el 57% del agua que extrae SIMAS se pierde en fugas? ¿De que servirán dos teleféricos si los habitantes habremos huido de la región por la escases de agua? ¿Para qué existe el IMPLAN si no les permiten planear? Hoy más que nunca tenemos la necesidad de ser congruentes con las necesidades de nuestra Comarca Lagunera. 


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