El mismo de la otra vez

Dar dinero y quitar el voto

Toda la sabiduría necesaria para vivir en este planeta, se nos ha revelado desde hace miles de años, pero por razones que no alcanzo a comprender, no la aprovechamos, pareciera que nos es más cómodo vivir en la ignorancia, tal vez el ser sabio conlleva responsabilidades que no estamos dispuestos a cargar, lo cierto es que nos resistimos a aprender, no nos gusta aprovechar las enseñanzas y recorrer los caminos que otros han recorrido, generalmente porque nos gana la soberbia.Esta sabiduría está a nuestra disposición, a disposición de quien la quiera tomar, el único requisito es estar atento y dispuesto a recibirla para sacarle el provecho adecuado, constantemente nos debatimos entre si debemos de dar un voto de confianza a los políticos que nos gobiernan o si es el momento de darles la espalda y no colaborar con ellos, hasta el día de hoy seguimos pensando que es “mejor” darles el beneficio de la duda. Resulta que esta reflexión que les voy a compartir, es del poeta español Rubén Darío que vivó de 1867 a 1916. Dice así; “El político le da dinero al rico y le quita el voto al pobre así, tiene a todos contentos”.Por supuesto que al decir rico, no se refiere a la persona que a base de trabajo honrado y respeto a sus empleados, ha logrado hacer una fortuna que comparte y la pone a disposición y el beneficio de su comunidad, estos, son también ricos de corazón y espíritu. Cuando Rubén Darío se refiere a los ricos, habla de los que se han enriquecido a costa de sus semejantes, sus fortunas se basan en fraudes, dádivas, componendas y mordidas, este rico, es sumamente pobre emocionalmente y busca la riqueza para hacerse del poder. A estos ricos, los políticos les dan más dinero porque ellos mismos son parte de ese grupo y porque así los tienen contentos y utilizan su riqueza solo para mantener el poder, nunca para proporcionar el bien común.“Le quita el voto al pobre”, por medio de la compra de voluntades, por un tinaco, dos cubetas de impermeabilizante o unos cuantos bultos de cemento, les dicen por quién votar, los mantienen en la ignorancia y corrompen a unos cuantos miembros de la comunidad a los que llaman líderes, pero que en realidad son ladrones y cómplices al comprar la dignidad de las personas aprovechándose de la ignorancia y “necesidades plantadas” por estos mismos seudo líderes.Durante mucho tiempo quise hacer mis propias reglas de juego, cuando en realidad, las reglas ya están dadas, a mí me corresponde elegir con cuales voy a jugar, no hay malas o buenas, algunas de mis decisiones me harán sentir mal, otras me darán alegría,generalmente afectaran también a las personas más cercanas a mí, hay que ser conscientes de que siempre  encontraremos dificultades, tendremos que subir cuestas pero después de una, siempre viene la bajada, recorreremos caminos de tierra, también pavimentados, vivirás en la pobreza y navegaras también en la abundancia.El problema con la mayoría de los políticos, es que no trabajan para lograr el bien común, su fin es mantener a toda costa el poder sin importar que para esto se oculten en mentiras y engaños. Ya lo dijo Winston Churchill; “El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que el predijo”.Algo similar nos dejó Nikita Krushev: “Los políticos siempre hacen lo mismo: prometen construir un puente aunque no haya río”. 


rsegura57@gmail.com