El mismo de la otra vez

Anular el voto 1

Anular el voto, no es exclusivo de nuestro país, es una opción que está ganando terreno en países del tercer mundo o con serios problemas de credibilidad en el sistema político que los gobierna. Esto ocurre con justificada razón cuando los partidos políticos están agotados y no representan los intereses de los ciudadanos sino los del propio partido o personales.

En el año 2010, como despedida y colofón al pésimo trabajo del Congreso del Estado, si es que así se le puede llamar a lo que hicieron, los diputados del LVIII Legislatura ilegalmente legalizaron la deuda del estado, lo ridículo, cínico y sinvergüenza, es que quienes autorizaron ese fraude en nuestra contra, actualmente trabajan en puestos públicos y muchos de ellos, fueron presentados por su partido, el PRI, a un nuevo puesto de elección popular, resultando ganadores.

Los partidos de oposición, PAN y PRD, viven constantes luchas internas, dejaron a un lado sus postulados de derecha o izquierda y se unieron al del centro, ante la incapacidad de generar votos por medio de la credibilidad y confianza, han optado por hacer lo que tanto critican del PRI, tienen programas de “asistencia social” para regalar despensas y hasta dinero en efectivo, todos se han olvidado de la clase media, la que en estos momentos está proponiendo ANULAR EL VOTO, es la gente pensante, la que se siente dolida, humillada y despreciada, es la que genera los cambios y el progreso y constantemente se ve afectada en sus intereses por la incapacidad y corrupción de los gobernantes.

Los que proponen anular el voto argumentando, que los ciudadanos no elegimos a nuestros gobernantes, que solo votamos por quienes ellos nos inducen a votar, tienen un argumento de peso, pero esto ocurre en todas las democracias del mundo, los partidos escogen a sus candidatos igual que aquí, la diferencia es que en otros países, cada uno de los diputados que legalizaron la deuda, no volverían a ocupar un cargo público y seguramente estarían tras las rejas.

Hay que tomar en cuenta que en las elecciones del 2011 se registró la asistencia más alta en nuestro estado, y el voto nulo, sólo representó el 2.25%.

De un total de 1´200,000 votantes, 27,000 anularon su voto, para que el voto nulo cause un verdadero impacto en nuestro estado, y suponiendo que 800,000 personas asistieran a votar, deberíamos considerar un 20%, o sea 160,000 VOTOS NULOS. Me queda claro que con esa cantidad de gente unida lograríamos cambiar muchas cosas, pero en Torreón, no hemos logrado juntar ni trescientos para exigir lo que se quiere pedir al anular el voto.  

CONTINUARÁ. 


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