Sentido común

Otra vez nos quieren ver la cara…

Luego de que el Congreso de la Unión aprobara el dictamen de la reforma energética, hasta ayer sumaban 12 estados que apresuradamente, y sin un análisis formal y todos en sesiones extraordinarias, aprobaran la reforma energética para permitir la entrada de la iniciativa privada en Pemex. Hidalgo fue el cuarto estado en aprobarla apenas unas horas después de que hubo pasado en San Lázaro.

Pero, ¿en realidad cuál es el motivo de la desesperación de los congresos locales para aprobar la reforma energética? La única razón, es que de los 32 estados, por lo menos la mitad, más uno, tendrá que aprobarla para que surta efectos constitucionales. Según el marco jurídico, tendrán que ser 17 estados que aprueben las reformas para que dichas reformas a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución Política del país permitan, entre otras cosas, reformar el sector energético en su parte económica para darle un nuevo respiro a través de empresas extranjeras para que puedan llevar a cabo la exploración, la explotación y la refinación del petróleo que se encuentra en el subsuelo del territorio mexicano y que hasta la fecha Pemex no ha podido ejercer por falta de recursos, aunque en realidad se trata por falta de transparencia y saqueo de los recursos de la nación.

Lejos de convertirse en una reforma que tenga que ser avalada por estados del país con motivo de ser un parte aguas en la industria energética para México, desde este viernes se ha convertido en una pelota caliente que es lanzada de un estado a otro para su aprobación, como si fuera cualquier cosa, como si fuera el aumento de mes con mes en las gasolinas que nos imponen desde el gobierno de Felipe Calderón.

En los estados priistas que han avalado la reforma energética hay visiblemente, por no decir descaradamente, una línea partidista que debiera quedar de lado si en realidad fuera algo que le conviene al país, pues de no ser así, ¿entonces por qué la prisa y el desorden para aprobarla por lo menos en 17 estados?, ¿por qué el líder del PRI en el país, César Camacho, tuvo que decir que espera que todos los estados en donde gobierna el PRI se apruebe la tan mentada reforma?

Si fuera una reforma que beneficiara a los mexicanos, creo que no debería haber sesiones extraordinarias resguardadas por las policías municipal y estatal, en la noche, con diputados tratando de entrar por las azoteas, llegando en estado de ebriedad o intentando disfrazarse de cualquier cosa con tal de entrar al recinto legislativo para alzar la mano y decir “a favor”, para lograr una mayoría.

La reforma energética está maiceada, como todos los diputados de los Congresos locales. A los mexicanos ya no nos hacen tontos, simplemente nos dejan cada vez más de lado de cualquier decisión importante en el país, para no estorbar a los intereses políticos de unos cuantos, y eso, déjeme le digo, es sentido común.

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