Sentido común

A propósito de la madres

Desde que tengo uso de razón el Día de las Madres ha sido, es y será en México una de las festividades más importantes en el calendario de los mexicanos. El sentimiento de los mexicanos hacia la madre es único, poderoso, impostergable, vamos, es sagrado. Incluso, hay quien dice: “puedes insultarme a mí, pero jamás te atrevas a hablar de mi madre”.

Y con razón. En el anecdotario del mexicano hay infinitas pruebas de que una madre para los mexicanos es casi como estar con Dios. Desde películas que intentan retratar a las madres abnegadas y preocupadas de sus muchos hijos, hasta canciones, poemas, dibujos, pinturas, cuentos, novelas, en fin, en cualquier forma artística que se haya inventado siempre hay algún espacio para dedicárselo a las madres.

La política no se queda atrás. Para quienes se dicen representantes de los ciudadanos es una fecha magnífica para intentar consagrarse como los “bondadosos” políticos (hombres y mujeres) que regalan cubetas, planchas, licuadoras, estufas, vajillas y darse por bien servidos al decir que cumplieron con su deber, cuando lo que precisamente hacen, es quedar a deber.

Otro sector que no pierde esta celebración es el dedicado a los servicios, comerciantes y empresarios, que ven en la necesidad de las personas de celebrar a sus mamás una estupenda oportunidad de negocio. Y no es para menos, cada uno de nosotros siempre piensa en regalar por lo menos alguna nimiedad a nuestras madres, el chiste es que no se queden con las manos vacías, aunque hay quienes exageran en las compras y se endeudan lo que resta del año. Los restaurantes se ven infestados de familias que quieren celebrar, pero cuando no es de 10 de mayo, esos mismos lugares de consumo se ven vacíos. Y ahí está la oportunidad. Por ejemplo, los restauranteros no tienen una clientela constante durante todo el año, pero cuando saben que habrá una muchedumbre que busca sus servicios exageran sus precios para paliar su economía.

En el imaginario de los mexicanos también existe otra acepción hacia las madres, que así como el día de ayer se festejó con sagrada grandilocuencia, este también es un insulto de los más fuertes y que tiene que ver con las mamás. Cuando a alguien le dicen que “no tiene madre”, no se refieren a que sea huérfano de ese familiar, sino a que las acciones que realiza cotidianamente ofenden a un determinado grupo de personas. Y este insulto es preferido por los mexicanos para decírselo principalmente a los diputados y políticos en general, quienes con su pobre “trabajo” ofenden al pueblo de México, mientras ellos y ellas se regodean en la podredumbre de la opulencia mal habida.

Y hay muchas más acepciones y significados que tienen que ver con las madres y el anecdotario de los mexicanos. Yo me quedo con la del agradecimiento hacia ellas porque más de la mitad de lo que somos es porque así nos lo enseñaron, y eso, déjeme le digo, es sentido común.

 

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