Sentido común

El presunto culpable

Una buena parte de los delitos cometidos en el estado pasan prácticamente desapercibidos para las autoridades municipales, estatales, y para la opinión pública; sin embargo, hay algunos que por su condición malévola y la forma en como se van dando los hechos resaltan de entre los demás, como el caso del niño de dos años que presuntamente fue asesinado por un adulto el pasado 12 de enero.

La historia que comenzó en una discusión de pareja se convirtió en noticia de todos los medios y en indignación por parte de la opinión pública cuando se supo que el señor Daniel Amador Pérez había arrebatado a un niño de apenas dos años de los brazos de la madre y lo azotó dos veces contra el piso hasta causarle la muerte, cuando se dieron cuenta que el cuerpo estaba sin vida, Amador metió el cuerpo del menor en una bolsa y lo abandonó en un predio. Se dio a la fuga.

La madre del menor que fue asesinado puso su denuncia ante el Ministerio Público y de inmediato las autoridades de justicia comenzaron la búsqueda del presunto culpable, y al mismo tiempo familiares y amigos de la madre del pequeño hicieron marchas convocando al pueblo de Tulancingo y Pachuca a sumarse a la causa para hacer un movimiento en contra del responsable del homicidio del menor de dos años.

Pero esta semana el caso dio un vuelco inesperado, incluso para las autoridades judiciales del estado, quienes temían que el supuesto homicida hubiese viajado a los Estados Unidos, en donde sería más difícil su localización; sin embargo, Daniel Amador Pérez reapareció para “entregarse” a las autoridades bajo el respaldo de un abogado contratado por el padre del supuesto homicida. El abogado Francisco Díaz Cravioto recomendó a su cliente que se entregara, lo que supondría una “buena acción” para las autoridades quienes lo tomarían en cuenta para dictar una sentencia.

También el abogado aconsejó a Amador Pérez que diera una versión de los hechos que sería diferente a la narrada por la madre, quien en su declaración ante el Ministerio Público aseguró que el presunto culpable le había arrebatado al niño de los brazos de la madre y lo azotó dos veces en contra del pavimento. La versión de la defensa contratada por el indiciado cambió a que todo fue un accidente, el problema es que nadie ha dicho cómo se supone que fue.

Por lo pronto, el presunto culpable ya les ahorró a las autoridades la búsqueda, y con el testimonio más que comprobable de que el indiciado abandonó el cuerpo del menor después del supuesto “accidente”, sin dar parte a las autoridades y huyendo del problema, es más que suficiente para juzgarlo con todas las de la ley por homicidio doloso en primer grado y sobran motivos para saber que con accidente o sin accidente, lo de “presunto” es sólo por respeto a los derechos humanos; y eso, déjeme le digo, es sentido común.

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