Sentido común

¿Qué pasa con nuestra agua?

En los últimos meses el agua que llega a zonas de Mineral de la Reforma y algunas de Pachuca a dejado mucho que desear en cuanto a su calidad, en la algunos casos es prácticamente inusable para el consumo humano por la cantidad de residuos que presenta y no sabemos de qué clase son y si representan riesgo para la salud de los habitantes de estas localidades.

En colonias como Ávila Camacho, Torres, Saucillo, Fraccionamiento El Saucillo, El Venado, Tuzos y El Roble y 11 de Julio vecinos reportan que el agua corriente contiene un fuerte olor a metal y un residuo de color amarillento o hasta cobrizo que impide que el liquido sea apto para labores cotidianas como cocinar, lavar ropa y otros objetos ni pensarla para consumo de los vecinos de estos asentamientos. Además, y lo que es más grave, reportan un incremento en las enfermedades diarreicas en menores.

Esta situación no se había presentado antes en estas localidades, lo que resulta extraño para los vecinos que llevan toda la vida viviendo en ellas y consumiendo el agua que surte la Comisión de Agua y Alcantarillado de Sistemas Intermunicipales de Pachuca (Caasim) y se preguntan por qué acciones tan sencillas como el lavado de tanques distribuidores por parte de vecinos de las comunidades beneficiadas se prohibieron de la noche a la mañana por el organismo distribuidor de agua.

Otras de las razones que se esgrimen es la sobreexplotación de  los mantos acuíferos de Pachuca derivado del crecimiento desmedido de municipios como Mineral de la Reforma pues el consumo triplica el índice de recarga de los mantos pues en el de Pachuca se extraen poco más de 100 mil metros cúbicos al año y se recuperan 31 mil, lo que genera desabasto y liquido de dudosa calidad.

Otra razón para dudar de la calidad es la antigüedad de las tuberías de distribución en toda la red de la Caasim, ya que son tuberías añejas y en mal estado la mayoría, lo que ocasiona partículas de metal en el agua, fugas, y pérdida de líquido a veces hasta por días porque no se reparan, sin duda la mala calidad del liquido que llega a muchos hogares de Pachuca es un hecho y las únicas beneficiados son las purificadoras privadas.

 y esto solo es la punta de iceberg por que de seguir así será imposible tapar el sol con un dedo y decir que no pasa nada con el agua que nos surten.

Esto es un problema que se debería resolver por sentido común porque el aumento a la tarifa de consumo domestico en la capital y demás municipios a los que distribuye la Caasim impactó en los bolsillos de la mayoría al pasar a poco más de 80 pesos como cuota mínima y aseguran no se refleja en la calidad de servicios, atención y mucho menos en el agua que tenemos que consumir.

Ahora toca esperar y darle el beneficio de la duda a la Comisión porque se debe reconocer la alta cantidad de morosos en el pago del servicio y ni hablar de tomas clandestinas.

http://twitter.com/Xoconoxtle